La UC se impone a Unión con su marca de fábrica
El elenco cruzado solo necesitó de dos centros bien recepcionados por Valencia y Tapia para quedarse con su segundo triunfo en el torneo. Méndez, de penal, descontó para los rojos.
POR SERGIO GILBERT
A estas alturas, cuando ya acumula cuatro títulos consecutivos y va por una inédita quinta corona este 2022, no debe sorprender a nadie cuál es el sello, la marca de fábrica, el estilo de ataque que mejor le acomoda a Universidad Católica: sea cual sea el entrenador y contando con los matices lógicos de cada uno de ellos que ha pasado por la banca en los últimos años, la fórmula cruzada es abrir la cancha y, con centros precisos, buscar a un buen receptor para liquidar el arco contrario.
Historia mil veces vista en estos últimos años y repetida en el triunfo por 2-1 a te Unión Española en San Carlos de Apoquindo. No necesitó más la UC, pese a que por varios pasajes del partido fueron los hispanos los que tuvieron el control de la pelota e incluso las ideas más interesantes.
El primer campanazo de la UC fue temprano. A los 9’, una desenfrenada carrera por el sector derecho de Gonzalo Tapia pilló a la defensa visitante corriendo casi toda para su arco. Un centro preciso para la entrada por el medio de Diego Valencia fue suficiente para que el atacante definiera de primera al centro del arco ante el debutante portero rojo Luis Mejía (que pudo hacer algo más en ese remate, pese a la justeza del tiro).
Parecía que se iniciaba otra noche de aquellas para la UC donde solo faltaba saber cuánto demoraría en demoler a su rival. Sin embargo, poco a poco la estridencia cruzada se fue atenuando.
Si bien las sociedades por los costados (Fuenzalida-Tapia, por la derecha, y Parot- Valencia, por la izquierda) seguían preocupando al elenco de César Bravo un par de llegadas de los rojos dieron a entender que el partido podría tener un cambio. Y con el correr de los minutos, así fue.
Primero, Bryan Rabello y luego Víctor Felipe Méndez -este último, con mayor consistencia- dieron con un buen plan: centralizar el juego, obligar a que el partido se jugara más por el medio que por las bandas. Y ahí todo se equiparó porque Méndez, a diferencia del cruzado Saavedra, sabe salir con claridad desde posiciones propias. Y así pudo activar a Yáñez y a Garate. Y eso le dio a Unión una luz, incluso llegó a igualar el marcador luego de una mano de Germán Lanaro que se cobró como penal a los 52’ y que el propio Méndez se encargó de convertir.
Pero no fue suficiente. Unión no supo bajar revoluciones a la UC que a los 70’ con el mismo expediente de siempre (esta vez centro de Parot y aparición de Tapia) logró el gol de la victoria. ¿Qué es algo que de tanto ver cansa? Puede ser, pero a la UC poco le importa si sigue sumando victorias y medallas.
PORMENORES:
Estadio San Carlos de Apoquindo.
Público: 8.773 personas.
Árbitro: Felipe González.
U. CATÓLICA (2): S. Pérez; J.P Fuenzalida, G. Lanaro, B. Ampuero, A. Parot; M. Núñez, I. Saavedra, J. Leiva (83’, B, Barticciotto); G. Tapia (71’, F. Gutiérrez), F. Zampedri y D. Valencia (86’, T. Asta-Buruaga). DT: C. Paulucci.
U. ESPAÑOLA (1): L. Mejía; A. Barrios, J. Villagra, M. Fernández, L. Pavez M.; V. Méndez, G. Espinoza; B. Rabello (84’, G. Norambuena); J. Ibáñez (72’, S. Jaime), L. Garate y B. Yañez. DT: C. Bravo.
GOLES: 8’, Valencia (UC), 52’, Méndez (UE) de penal, 70’, Tapia (UC). T.
AMARILLAS: Leiva, Saavedra y Pérez (UC); Fernández, Rabello y Barrios (UE).
