El «Sheriff» viene a matar: por qué Javier Castrilli llega a aplicar cirugía en el referato chileno
El ex árbitro y exfuncionario de gobierno trasandino llega a corregir las fallas en la aplicación del VAR en Chile y a reformular un sistema arbitral que históricamente estuvo dominado por algunos grupos o clanes de poder.
Por EL ÁGORA
Javier Castrilli toma el mando del arbitraje del fútbol chileno luego de convertirse en un permanente defensor de la La Roja frente a cobros polémicos del VAR en las recientes Clasificatorias. Como nada es casual ni gratuito en la vida, esa actitud tan solidaria y su trayectoria en el referato argentino le valieron dar el salto para ocupar el cargo en reemplazo de Jorge Osorio, quien asumió hace un año en calidad de interino tras la desvinculación de Enrique Osses.
La decisión del presidente de la ANFP Pablo Millad generó impacto y sorpresa, ya que será la primera vez que un juez argentino asuma la conducción de los pitos chilenos, en una etapa en que han sido severamente cuestionados, especialmente por sus fallas en la administración técnica del VAR.
Castrilli tiene un cartel en Argentina e internacionalmente un prestigio que acumuló tras su experiencia en mundiales y torneos internacionales. También se le conoce como un personaje cercano a la política, con tendencia de derecha. Y volverá a ocupar un cargo dirigencial, luego de haber estado al frente de la Comisión de Investigaciones de Seguridad en el Deporte en el 2001 y de haber sido Director Provincial de Deportes Federados de la Provincia en el 2016.
Las últimas balas del «Sheriff»
Conocido popularmente como el Sheriff, o el Juez de Hierro, Javier Castrilli ha sido uno de los árbitros más polémicos e importantes de Argentina. Su fuerte carácter y personalismo, así como el estricto cumplimiento del reglamento lo hicieron protagonista de polemicos episodios en las canchas de su país.
Así como ocurre a menudo con otras figuras argentinas que llegan a trabajar en chile, Castrilli es ahora panelista de televisión. Siguiendo la línea de Marcelo Espina, quien fracasó como gerente deportivo de Colo Colo y volvió a su puesto de cometarista, el exárbitro forma parte del panel de F12, el programa de Mariano Closs en ESPN, en el que da su punto de vista sobre decisiones arbitrales.
También es muy activo en Twitter, donde opina sin pelos en la lengua sobre fallos de sus colegas. En las últimas Eliminatorias, dio su veredicto a favor de La Roja en un penal no cobrado a Arturo Vidal en el partido contra Brasil.
Todo ello perfila a un personaje de conocimiento probado y gran peso futbolístico que llega con la tarea de enrielar el referato nacional. En la hermética interna de los jueces se comenta que su presencia no genera grandes resistencias, especialmente si logra destrabar los eslabones de aquellos clanes familiares que durante el último tiempo dominaron el escenario y las decisiones de los responsables de los pitos y las tarjetas rojas en Chile…
Castrilli promete correcciones y transparencia
En su primera rueda de prensa, Castrilli comprometió «mi pasión y entrega absoluta para que exista una coherencia absoluta y el compromiso del hacer, cruzar la vereda de la crítica y tomar partido para cambiar la situación. Vengo a dar el corazón, no todo está perdido. El arbitraje necesita de aquellos que con su experiencia puedan nutrir a la gente joven de los consejos mínimos indispensables para esta actividad”.
También sostuvo que “el apego a las normas es el apego al respeto. Desde el fútbol se educa y los árbitros son docentes. Queremos que el fútbol tenga credibilidad. Los árbitros deben sentir el peso de la responsabilidad al ser instrumentos de la justicia, hay que recuperar la mística”, añadió.
Asimismo, Castrilli estableció que “siempre he realizado una crítica objetiva durante mi rol en los medios. Necesitamos transparentar, de la misma manera en que me sometí a la crítica durante mi carrera. Acá está primero el fútbol chileno y después los hombres. Desde ahora, todo lo que haga tendrá la mesura y tino en beneficio del país. Vengo a poner en servicio todo lo que he vivido”.
