El Covid 19 dejó a Velásquez sin combate por el título del mundo
Nonito Donaire, que iba a protagonizar la pelea estelar por la corona mundial de peso gallo reconocido por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), enfermó de Coronavirus, por lo que los organizadores ubicaron como su reemplazante para enfrentar al puertorriqueño “Manny” Rodríguez al filipino Reymart Gaballo, que iba a ser el rival del chileno en la pelea de semifondo.
Por EDUARDO BRUNA
El Covid 19 le jugó una mala pasada a José Velásquez, boxeador chileno que el 19 de este mes en Connecticut, Estados Unidos, iba a combatir por la corona del mundo de peso gallo, reconocida por la Asociación Mundial de Boxeo, frente al filipino Reymart Gaballo, apodado “El Asesino” y ranqueado número 1 del mundo de la categoría.
El combate estelar de ese sábado iba a ser protagonizado por el filipino-estadounidense Nonito Donaire y el puertorriqueño Emmanuel “Manny” Rodríguez, quienes se enfrentarían por el título de peso gallo vacante del Consejo Mundial de Boxeo. Sin embargo, Donaire se sumó a los miles que en el país del norte han contraído Coronavirus, por lo que quedó de inmediato descartado para enfrentar a Rodríguez.
¿Qué hicieron entonces los organizadores? Sacar a Remart Gaballo de la pelea de semifondo, que iba a protagonizar frente al chilote Velásquez, para ponerlo como rival del puertorriqueño Rodríguez.
La noticia constituyó todo un balde de agua fría para Velásquez, de oficio pescador en Quellón y, por lo mismo, apodado “Pancora”, porque vio diluirse no sólo la gran oportunidad de disputar un título del mundo, sino incluso de pelear, toda vez que el plazo que resta para encontrarle un eventual rival está demasiado acotado. Incluso pensando en una pelea sin corona de por medio.
Lo triste es que Velásquez se trasladó por sus propios medios a Estados Unidos. En otras palabras, el estar allá, financiado por sus propios recursos, hizo que los organizadores de la velada de Connecticut se interesaran en él, apreciando su record y las dos peleas que últimamente ha ganado fuera del país, rompiendo todos los pronósticos, porque en ambas ocasiones la estrella del combate era el rival. Es decir, no es que, pensando en enfrentarlo a Gaballo, lo hayan mandado a buscar a Chile, con todo pagado.
Como miles de chilenos, Velásquez echó mano al 10% de sus fondos de su AFP para comprarse un pasaje a Estados Unidos y financiar su estadía y su alimentación. Los organizadores de la velada, según contó el propio púgil, sólo se habían comprometido con él a partir del próximo lunes para hospedarlo en un hotel y pagarle su sustento.
Ignorando que una cosa tan rocambolesca le iba a ocurrir, y confiado en la bolsa que iba a recibir por enfrentar al filipino Gaballo, José Velásquez incluso le mandó pasajes de avión a su hermano, con el fin de que lo acompañara la noche de la pelea, puesto que, como buen boxeador chileno, el “Pancora” ni siquiera tenía entrenador para afrontar la pelea más importante de su vida.
Velásquez contó que los promotores de la velada del sábado 19 le prometieron una indemnización en el caso de que finalmente no pueda pelear por carencia de un rival adecuado, pero esta llegaría apenas a los 4 mil dólares, muy lejos de la bolsa que pensaba cobrar tras pelear con el filipino.
Examinando ambos records, no cabe duda de que Velásquez iba “de punto”, como se dice en el boxeo, en este combate frente a Gaballo, que con 24 años tiene un impresionante record de 23 triunfos, 20 de ellos por la vía rápida, sin derrotas.
Pero fe es la que le sobraba al “Pancora”, que en los últimos años ha protagonizado peleas memorables. La primera de ellas fue el 23 de septiembre de 2017, cuando noqueó en Sao Paulo a Paulo Soares, invicto brasileño a quien le estaban haciendo una campaña para que a breve plazo peleara la corona del mundo.
La segunda fue el año pasado, más precisamente el 25 de octubre, cuando en Miami noqueó al nicaragüense Melvin López, quien se encontraba invicto en 24 combates y era toda una figurita emergente.
