Análisis: gobierno de Gabriel Boric queda en deuda con el deporte
Faltan 21 días para que finalice el gobierno del Presidente Gabriel Boric Font. Es propicio evaluar sus cuatro años de gestión en la actividad física, la educación física y el deporte en Chile.
El Ministerio del Deporte en el período del Presidente Gabriel Boric ha sido dirigido por dos secretarios de Estado. Primero, Alexandra Benado Vergara (ex Apruebo Dignidad), proveniente del mundo del fútbol, profesora de Educación Física de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE) e integrante de la Comisión de Fútbol Femenino de FIFA.
Ella duró doce meses en el cargo. ¿Razón? La profunda crisis en que estaba la organización e infraestructura de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Santiago 2023.
La experiencia de Jaime Pizarro
Quien reemplazó a Alexandra Benado fue Jaime Pizarro Herrera (cercano al PPD), profesor de Educación Física del ex Pedagógico de la Universidad de Chile. Pizarro fue subsecretario de Deporte entre julio de 2007 y noviembre de 2009 en el primer gobierno de Michelle Bachelet, y ahora, el 11 de marzo próximo, termina su período como ministro del ramo.
El ex seleccionado de fútbol tenía experiencia; le correspondió encabezar el Instituto Nacional del Deporte (IND) y apaciguar aguas internas y externas de la institución por la profunda crisis que se vivió con siete subsecretarios en menos de nueve meses y el recordado caso de corrupción conocido como “Chilerecortes”.
También es necesario nombrar al administrador público de la Universidad de Santiago (Usach), Israel Castro, cercano al PS. Él llegó al sector deporte desde el Ministerio de Hacienda, primero como jefe de Finanzas del IND en el segundo gobierno de Bachelet. En el segundo período de Sebastián Piñera se le nombró como director interino del IND para, posteriormente, ser el titular al ganar el concurso respectivo en Alta Dirección Pública. Castro dejó la institución a fines de diciembre pasado por razones oficialmente desconocidas, trascendiendo que su afinidad con Jaime Pizarro no era de las mejores.
Ejes programáticos de Boric
Las tres autoridades nombradas debían cumplir con los ejes programáticos en deporte del Presidente Boric. ¿Sucedió? Hay que indicar que el Ministerio del Deporte existe con el propósito de hacer cumplir la política de Estado para el deporte chileno, siendo una secretaría que tiene un presupuesto bajo, nunca superior a los 10 mil millones de pesos al año.
El IND, en cambio, tiene el deber de poner en práctica la Política de Estado, a través de múltiples programas sociales, del deporte competitivo y de alto rendimiento, como de infraestructura deportiva. El IND cuenta con personalidad jurídica y presupuesto propio, su línea de flote presupuestario ha sido un promedio de 120 mil millones de pesos al año -unos 120 millones de dólares- y es la subsecretaría del Deporte la que tiene tuición legal sobre él.
Hay que preguntarse si el Mindep y el IND tienen duplicidad de funciones, se complementan y tienen buena relación o se andan pisando los talones. Quien ha liderado el IND habitualmente ha tenido agenda propia.
Pizarro, bien para Boric
Para La Moneda, Jaime Pizarro ha cumplido bien con sus funciones, especialmente por el “éxito” de Santiago 2023. De hecho, el 13 de febrero, cuando en La Moneda se realizó el último Consejo de Gabinete liderado por el primer mandatario, Pizarro destacó en sus redes sociales “los avances del deporte, sus desafíos y el traspaso correcto al próximo gobierno”.
Recordemos que el ministro Pizarro ha ocupado muchos meses el primer lugar en la evaluación ciudadana que se le hace al gabinete. Durante el primer año su avaluación positiva fue en promedio del 70%, terminando en los últimos meses del 2025 con un 60%.
Contrario a la evaluación positiva ciudadana, hay expertos del tema deportivo que, apoyando este gobierno, opinan negativamente sobre la gestión gubernamental en deporte.
Uno de ellos es el periodista Aldo Schiappacasse. El 6 de febrero, en el programa ‘Todos somos técnicos’, transmitido por TNSport, dijo que por más doloroso que sea, “afortunadamente se van las autoridades de este gobierno por lo ineficientes, ineptos y por las malas decisiones”, especialmente en lo futbolístico.

Más pan y circo
Otra visión crítica la tiene el sociólogo Claudio Bossay, magister en Gestión Deportiva, académico de la Usach y de la universidad Santo Tomás. Él fue secretario de la Comisión de Deportes de la candidatura de Jeannette Jara. En su columna “Cumplimiento de Promesas”, publicada el 16 de este mes en Rugidos, el ex atleta sostiene que el programa deportivo de Boric se desvaneció: “Prometieron más deporte para todos y todas y terminaron con más pan y circo, con las luces de los eventos deportivos en Chile y millonarias inversiones en infraestructura, más en Santiago que en regiones”. Para Bossay, la gestión Boric en deportes es para un 3.0.
Analizando el deporte en Chile desde marzo de 2022 hasta hoy, no cabe más que tener una postura crítico-constructiva.
En la columna “Emergencia del deporte chileno”, de El Ágora del 8 de febrero, se entrega una primera mirada sobre la crisis continua del deporte nacional. El actual reportaje complementa la constatación de que la crisis no es pasajera, sino que teniendo la institucionalidad herramientas positivas, éstas no han sido eficientemente administradas. Entonces, los problemas del sector se están transformando en estructurales, cada vez más complejos y caros de solucionar.
En el Programa de Gobierno Apruebo Dignidad, pedestal del saliente Presidente Gabriel Boric, el deporte está en el capítulo dos “Avanzar a una sociedad que ponga en el centro la sostenibilidad de la vida, el cuidado de las personas y comunidades”.
En ese espacio, el “Deporte, las prácticas corporales y la recreación” tienen tres páginas; en ellas hay 26 medidas divididas en, primero, la “Promoción de una cultura del movimiento e institucionalidad deportiva” (once ideas); segundo, “Movimiento y recreación en la escuela” (cuatro propuestas); tercero, “Deporte Competitivo y de alto rendimiento” (siete ideas) y, cuarto, “Fútbol Profesional” (cuatro ideas).
Para un análisis comprensible, se clasificaron las 26 medidas en tres grandes temas: primero, deporte social con 14 planteamientos, es decir, el 53.84%; segundo, deporte competitivo y el alto rendimiento con ocho ideas, que representan el 30.76%, y, tercero, fútbol profesional con cuatro materias, que son el 15.38%.
Grados de cumplimiento
Para conocer el cumplimiento de estas 26 medidas durante los cuatro años, se categorizaron las iniciativas en tres alternativas: se cumplieron, no se cumplieron o se aplicaron con dudas.
De las 26 medidas, se pusieron en práctica sólo siete, implicando un 26.92%; en cambio, no se aplicaron 13 de las 26, es decir, el 50%; finalmente, se hicieron, pero hay dudas, seis de las 26 propuestas, lo que representa 23.07%.
Llevada la aplicación de las medidas propuestas por el gobierno de Gabriel Boric al terreno de lo que se denomina el deporte social, de las 14 ideas de este sector, sólo se aplicaron dos; acerca de la aplicación de las medidas del deporte competitivo y el alto rendimiento, se realizaron cinco de las 8 propuestas; del fútbol profesional, sólo una de las cinco medidas.
Con los datos previos se puede afirmar que el deporte de competencia y el alto rendimiento fueron los sectores más beneficiados con medidas concretadas; en contraposición, el deporte social fue pobremente desarrollado, mientras el fútbol profesional quedó como tercera prioridad.

Alto rendimiento privilegiado
Trasladando estas cifras y porcentajes a las medidas planteadas en el Programa de gobierno, emergen algunas conclusiones.
Primero, la Política Nacional de Actividad Física y Deporte 2016-2025. En su construcción participaron alrededor de 17 mil personas, técnicos y deportistas de todo Chile y ese conjunto concluyó que la primera prioridad de los gobiernos del período en estas materias debía ser el deporte social, principalmente por ese 70% de la población en condición de sedentarismo e inmovilidad física. Las cifras muestran todo lo contrario: la primera prioridad fue lejos el deporte competitivo y el alto rendimiento.
Segundo, el presupuesto del Mindep y el IND para el período 2022-2026 reafirma lo constatado. El “ejemplo espejo” está en las platas aprobadas por el gobierno de Boric y el Parlamento para el 2026. Los programas del deporte social recibirán el 8.96%; el deporte competitivo y el alto rendimiento el 42.2%; infraestructura, que puede beneficiar a los dos sectores, el 10.71%; y la mantención de los 16 recintos que administra el IND en todo Chile, que también benefician al deporte social como al competitivo y al alto rendimiento, se le otorga un 16.31%.
En este contexto, ¿por qué el deporte competitivo y de alto rendimiento fue priorizado en el gobierno de Gabriel Boric?
De las ocho propuestas para este sector, cinco se llevaron a efecto, lo que es positivo.
Las medidas llevadas a cabo fueron: el reforzamiento de la Ley 20.737 sobre Federaciones Deportivas Nacionales, ley aprobada hace más de cinco años, pero sin buenos resultados. Primero, con las modificaciones hechas ahora, las federaciones deportivas que no sean nacionales dejarán de recibir platas públicas; segundo, hay más protección en los derechos sociales y contratos de trabajo para deportistas y paradeportistas de alto rendimiento; tercero, se potenció el legado material e inmaterial de los Juegos de Santiago 2023; cuarto, se sigue promoviendo la asistencia gratuita de niños, niñas y jóvenes a eventos deportivos nacionales e internacionales y, quinto, se ha reforzado, aunque falta por hacer aún más, el sistema nacional de competencias respecto a Juegos Nacionales y Paranacionales, los Juegos Nacionales Escolares y las ligas de educación superior.
Postergado deporte social
Sobre el deporte social, las dos propuestas concretadas de 14 presentadas en el Programa de Boric, fueron, una, el apoyo a la aplicación del protocolo contra el abuso y acoso sexual en el deporte, que beneficia a todo el sector deportivo, incluyendo lo competitivo, alto rendimiento y el fútbol, tanto amateur como profesional. Este protocolo data de febrero de 2020, por tanto, fue propuesto y aprobado en el gobierno de Sebastián Piñera.
También se cumplió con fortalecer la infraestructura deportiva escolar pública. Al respecto, es paradojal que el Balance de Gestión 2022-2025 del IND no incluye el tema de la infraestructura escolar. Fuentes del IND dicen que en estos cuatro años se han realizado trabajos de conservación, mejoramiento o reposición en al menos 30 escuelas a lo largo de Chile.
En el deporte social, se aplicaron algunas medidas, pero hay dudas sobre sus resultados. Dos ejemplos. Primero, se terminó el período de vida de la Política Nacional de Actividad Física y Deporte 2016-2025, pero públicamente no se ha sabido de su evaluación. Lo que sí se conoce es el trabajo hecho desde noviembre de 2023 hasta noviembre de 2025 para renovarla, teniendo en el horizonte el período 2026-2037.
Nueva Política Nacional
En construir la nueva o renovada Política Nacional el Mindep gastó cerca de 700 millones de pesos, participaron 24 mil personas en su confección -según ha informado el Ministerio-, pero el documento final no se ha entregado a la ciudadanía, el futuro gobierno no la conoce y fuentes internas del Ministerio precisan que eso no ha sucedido porque el voluminoso documento lleva más de tres meses en la Contraloría General de la República en el proceso de toma de razón para conocer su legalidad jurídica y administrativa.
Hay que agregar, además, que esta Política Nacional aún no cuenta con su Plan Estratégico, que es la única forma de aterrizar y hacer viva la Política.
Por tanto, de tomarla y hacerla carne el gobierno de José Antonio Kast, deberá construir su Plan Estratégico en la forma que lo estime más pertinente, porque, de no hacerlo, la nueva estructura nacerá muerta.

Coordinar esfuerzos
Lo que aconsejan expertos en política pública es que se aproveche el esfuerzo ya realizado, se acondicione a las prioridades del gobierno entrante y se haga ahora el Plan Estratégico. De lograrse e implementarse en forma seria y coherente, sería primera vez en la historia del deporte nacional en que existiría una herramienta de planificación para el largo plazo que integre y coordine todos los esfuerzos del país en estas materias, tanto a nivel central, regional y local.
El segundo ejemplo de una medida que se implementó a medias es el Plan Nacional de Desarrollo Sicomotriz para los jardines infantiles y parte de la educación básica chilena. Este Plan se comenzó a trabajar entre Deporte y Educación en el 2022, pero el esfuerzo no perduró más de ocho meses. Es un ejemplo más del histórico cuasi inexistente dialogo entre Deporte y Educación.
A propósito de Deporte y Educación, la idea de la Ley 21.778 de fines de diciembre de 2025, denominada de los 60 minutos diarios de actividad física en todos los colegios de Chile, no estaba contemplada en el Programa Boric. Su fin es mover cuerpo y mente en oposición al sedentarismo y obesidad en niños, niñas y jóvenes. En la práctica, una positiva ley, pero habrá que ver cómo se financia, cuánto costará, quienes dirigirán esos 60 minutos y en qué recintos o espacios se harán.
En relación al fútbol profesional, nada se hizo acerca del Modelo Chileno de Administración, nada sucedió tampoco con cambiar el Plan Estadio Seguro. Es más, se llegó a tal nivel de fracaso que ese Plan se cerró hace año y medio. Hoy, la seguridad en los estadios no está del todo garantizada; finalmente, nada aconteció con lograr el derecho de los medios públicos a transmitir partidos de fútbol profesional por los canales de televisión abierta.
Muchas buenas intenciones
Como conclusión, se puede afirmar que el deporte en el período del Presidente Gabriel Boric quedó con una gran deuda, especialmente en lo social, por las siguientes razones:
Primero, su programa deportivo fue muy amplio en cantidad de medidas y éstas no se priorizaron ni planificaron y sólo fue una lista de intenciones. Si la Política Nacional 2016-2025 priorizó el deporte social, la práctica muestra que la competencia y el rendimiento fueron más importantes.
Segundo, si hay una nueva Política Nacional para el futuro cercano, ésta debe ser implementada con un Plan Estratégico serio, consensuado, con coordinación intersectorial central y regional. Si no hay Política y Plan Estratégico seguiremos dando vueltas en banda.
Tercero, los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos tuvieron una culminación feliz en organización, récord de espectadores, excelente la calidad de los recintos y el que Chile pudo mantener el mismo octavo lugar en medallas logradas en Lima 2019.
Sin embargo, los dos eventos “paralizaron” a la institucionalidad deportiva nacional y según la Contraloría General aún hay deudas pendientes por juicios laborales y por no haber aún claridad absoluta respecto a lo sucedido y sus responsables en torno al recinto del béisbol en la comuna de Cerrillos.
Mindep perdió su rumbo
Cuarto, de los Juegos Santiago 2023 surgió la idea de que Chile es un país organizador de grandes eventos deportivos, lo que de por sí es atractivo, pero costoso. Este tema, siendo interesante, no será necesariamente el que haga mejorar los graves niveles de sedentarismo y obesidad. Si se gana la sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud del 2030, que son la mitad del costo de los Juegos Santiago 2023, esperemos se tomen las medidas para que la institucionalidad no se paralice.
Quinto y último: el Ministerio del Deporte, creado en agosto de 2013 en el gobierno de Sebastián Piñera, tuvo y tiene como uno de sus pilares el proponer y llevar a la práctica la Política Nacional de Actividad Física y Deporte. El que esto no haya sido posible, significa que esta secretaría de Estado perdió su rumbo.
