Cierran Parque Nacional por derrame masivo de aceite

Las autoridades activaron un operativo ambiental para rescatar fauna, monitorear el agua y contener el impacto ecológico en el recinto patrimonial tras la emergencia.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 20 de noviembre de 2025 - 5:00 pm

Por ahora, los turistas no pueden acercarse al Parque Chungará / Foto: ARCHIVO

Un derrame de 25 mil litros de aceite de soya obligó al cierre inmediato del sector Chungará en el Parque Nacional Lauca, Región de Arica y Parinacota.

Conaf confirmó la medida tras el volcamiento de un camión boliviano en el kilómetro 179, frente a la guardería del organismo. El incidente afectó de forma directa el humedal altoandino y generó un episodio de contaminación que alcanzó zonas del bofedal y parte del ecosistema vinculado al Lago Chungará.

Según el balance preliminar, gran parte del aceite se desplazó hacia el bofedal, mientras una fracción menor llegó al lago, donde masas vegetales y algas actuaron como contención natural. La situación motivó un despliegue urgente de Conaf, Senapred, Carabineros, SAG y Sernapesca para contener los daños y establecer protocolos de remoción del contaminante.

Operativo en terreno

El director regional de Conaf, Lino Antezana, explicó que se iniciaron acciones coordinadas desde el primer momento. Expuso que el SAG concentrará esfuerzos en el rescate de aves afectadas, mientras que Sernapesca tomará muestras y evaluará el impacto en los ecosistemas lénticos del lago.

Conaf, en paralelo, ejecuta la extracción del aceite desde los cuerpos de agua donde quedó retenido, con apoyo de cuadrillas de los programas PZD2 y PZD3.

La autoridad reiteró que los demás sectores del parque permanecerán abiertos, pero instó a operadores turísticos y visitantes a mantenerse alejados de Chungará: “Solicitamos no acercarse para evitar interferencias en las tareas de control que comenzarán este jueves”.

Afectación ecológica

La contaminación ya generó daño en anfibios, aves, peces y microorganismos del entorno, sin que sea posible dimensionar el alcance en esta etapa. Entre las especies perjudicadas figuran la tagua gigante, el pato jergón y la puna, cuyas plumas quedaron impregnadas, dificultando su movilidad.

El impacto también alcanzó vegetación característica del altiplano. Se registraron afectaciones en pajonales de festuca orthophylla y varias poáceas, además de arbustos como tolas y suputulas. Destaca el daño en formaciones de yareta, catalogadas como vulnerables y clave para la estabilidad de los suelos en altura.

Un área protegida bajo presión

La situación ocurre en uno de los ecosistemas más frágiles y de mayor valor ecológico del norte del país. El Parque Nacional Lauca alberga especies únicas adaptadas al clima andino y depende de ciclos hidrológicos sensibles. Cualquier alteración química en sus humedales puede tardar años en revertirse, especialmente cuando el contaminante desplaza oxígeno y genera capas que afectan la fotosíntesis de plantas acuáticas.

Por su volumen y composición, el derrame obliga a monitoreo prolongado y a intervenciones que prevengan un deterioro mayor en un sector estratégico para la biodiversidad altiplánica.