Una Francia de alto nivel espera a Chile Sub 21

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Por Jorge Castillo Pizarro
Actualizado el 31 de agosto de 2017 - 9:46 am

Chile vs Francia Sub 20

Un examen de marca mayor es el que rendirá pasado mañana viernes en Laval la selección chilena sub 21 ante su similar de Francia, un equipo plagado de jugadores de alto nivel que se apresta a disputar en septiembre el torneo europeo de la categoría.

Es de esos amistosos que sin importar cómo terminen deberían ser más frecuentes en el fútbol joven chileno porque permiten calibrar de una sola vez qué prospectos tienen aptitudes para el alto nivel. Sobre todo ahora, que asoma la necesidad de ir buscando relevos para la generación dorada.

Para los galos el amistoso en el Stade Francis Le Basser es el último apretón antes de iniciar en septiembre su participación en las clasificatorias para el campeonato europeo Sub 21 cuya fase final se disputará en el 2019. Como suele ocurrir en el viejo continente a esta potencia le tocó un grupo fácil con Bulgaria, Montenegro, Kazajstán y Luxemburgo, equipos que no tienen cómo amagar el seguro paso francés a la siguiente ronda.

Es que este equipo dirigido por Sylvain Ripoll -con nacidos entre 1996 y 1999- está plagado de titulares de equipos de la primera división gala y de otras exigentes ligas europeas.

No han sido convocados las perlas negras Kylian M’Bappé y Ousmane Dembelé, recientes contrataciones del París Saint Germain (que pagó por el primero 180 millones de euros) y el Barcelona (que canceló por el segundo 150 millones de euros). El talento de ambos delanteros ya está para la selección adulta y es casi un insulto reservarlos para una simple Sub 21.

Aun así, el resto de los 21 elegidos -14 de ellos de raza negra- es temible.

Un ejemplo es el central Lucas Hernández, titular en el Atlético Madrid, cuyo hermano Theo (no convocado esta vez) ya es reserva en la zaga del Real Madrid.

Otros son el también defensa central Benjamin Pavard, titular en el Stuttgart alemán, el rapidísimo lateral del Niza Malanga Sarr y el no menos fuerte Mouctar Diakhaby, del Lyon.

Al medio resaltan el conductor Maxime Lopez, del Marsella; Armine Harit, del Schalke 04 alemán; Olivier N’Tcham, del Celtic escocés, y Adama Diakhaby, del Mónaco.

Adelante, a falta de Dembeléu y M’Bappé, preocuparán Jean Kevin Augustin, del Leipzig teutón; Lys Mousset, del Bournemoth inglés, y Jonathan Bamba, del Saint Ettiene.

Son todos tipos físicamente muy fuertes, altos y rápidos. Con abundante experiencia en primera división.

Contra ellos se parará una selección chilena con igual recorrido profesional pero en un medio claramente inferior. Afortunadamente son todos ya titulares en sus clubes y acumulan al menos dos torneos de competencia profesional.

Algunos incluso poseen experiencia mundialista, como el arquero iquiqueño Brayan Cortés y el extremo izquierdo rancagüino Cristián Cuevas, que se juega su opción en el poderoso Chelsea británico.

También tranquiliza la envergadura física de los defensas centrales. Francisco Sierralta, nacido en la UC y hoy en el Parma italiano mide 1.90; su ex compañero en San Carlos de Apoquindo, Benjamín Kuscevic, llega al 1.85, igual que Tomás Asta-Buruaga, salido del Santa Laura y hoy en Antofagasta. El más bajo es Sebastián Vegas, que luce en el Morelia de México, con 1.84. Sus alturas y potencia física son óptimas para frenar a los potentes atacantes franceses.

Tal vez hubiese sido oportuno haber convocado a un chileno francés que destaca en el equipo B del Montpellier y que recientemente confesó su anhelo de tener una oportunidad en selecciones menores nacionales. Es Jordan Barroilhet, de 19 años y 1.96 de altura, hermano de Richard, atacante que llegó este semestre a Chile, fue contratado por O’Higgins y cedido a préstamo a Lo Barnechea donde ya está anotando goles.

La convocatoria a Jordan bien pudo seguir a la del ariete chileno-alemán Kennet Hanner-López, de 18 años, que está entrenando como invitado en Laval con el plantel. Lo mismo que Felipe Villagrán, hoy en el Sporting Braga de Portugal.

En el plantel de Héctor Robles lucen por las bandas Dylan Zúñiiga (Everton) y Felipe Saavedra (San Luis). También hay confiables volantes defensivos como Pablo Galdames (Unión Española), Adrián Cuadra (Wanderers) y Jaime Carreño (Everton). Más arriba resalta el hábil Pablo Aránguiz, pieza clave en Unión Española, puntera del torneo nacional. No son menos Ángelo Araos y Bryan Carvallo, ambos en Antofagasta. Y arriba están los potentes Iván Morales (Colo Colo) y José Pablo Monreal (Dorados de Sinaloa) acompañados por el rápido Francisco Arancibia (Universidad de Chile).

En el papel es un buen equipo. En contra está el poco tiempo de preparación y el nivel superior en que se desenvuelven sus rivales.

Un día después del duelo clave de mañana de la Roja adulta, no viene mal poner atención en los posibles sucesores de los actuales seleccionados adultos.