Una buena y una mala para Messi
Sepa por qué el goleador argentino causó la admiración del mundo entero y por qué anduvo todo el día con la cara larga.
Por JULIO SALVIAT
Un gol le bastaba a Lionel Messi para igualar a Pelé como máximo goleador de las Clasificatorias mundialistas sudamericanas. Iba con todas las ganas de conseguirlo en Sao Paulo, hace algunos días, pero ya se sabe: el partido se suspendió a cinco minutos después de comenzar y su hazaña quedó pendiente.
En Buenos Aires, con 25 mil personas gozando nuevamente de un espectáculo futbolístico en el Monumental de River Plate, el flamante astro del Paris Saint Germain francés no sólo alcanzó la marca de su connotado antecesor, sino que lo superó por dos goles. Al convertir un triplete en el 3-0 de Argentina sobre Bolivia, sumó 179, dos más que O Rei. Y de ahora en adelante sólo tendrá que preocuparse de lo que pueda hacer Neymar, que ha convertido 9 menos, pero que tiene cuerda para rato.
Era notoria la cara de felicidad que tenía Messi cuando finalizó el encuentro. Su hazaña ya era noticia en todo el mundo y le llovían los abrazos de congratulación en el camarín. A esa hora, casi medianoche, se le borró por fin el gesto serio que había mantenido durante todo el día a raíz de un estudio que lo dejaba segundo en el ranking de los mejores jugadores de todos los tiempos.
Un matemático inglés, fanático del fútbol, decidió terminar científicamente la eterna discusión entre Messi, Maradona y Pelé. Y al desarrollar un original algoritmo, llegó a la conclusión de que el superfutbolista de la historia no es ninguno de esos tres, sino el portugués Cristiano Ronaldo.
Para llegar a tan sorprendente resultado, el profesor Tom Crawford, doctor en Matemáticas y académico de la Universidad de Oxford, tomó en cuenta factores objetivos de lo que lograron trece grande jugadores de distintas épocas tanto en sus clubes como en el terreno internacional: los títulos ganados, los premios como Balón de Oro, los records individuales, los goles, los títulos internacionales y su influencia en los grandes torneos.
Valorado cada ítem, el resultado matemático favoreció a Cristiano Ronaldo, que de este modo quedó catalogado como “el más grande de todos los tiempos”. Messi quedó segundo, el tercero es Pelé, cuarto Puskas, quinto el brasileño Ronaldo, sexto el neerlandés Marco Van Basten, séptimo Alfredo Distefano, octavo Michel Platino, noveno -¡otra gran sorpresa!- Diego Maradona y décimo, Johan Cruyff.
Messi se quedó dormido pensando que las máquinas no saben de fútbol, disfrutando una victoria amplia sobre Bolivia y palpitando ya que nadie le quitará a su país la presencia en el Mundial de Qatar.
El partido transitó por los carriles esperados por Argentina, con una posesión superior al 70 por ciento, con 24 remates al arco contra siete de los altiplánicos, sin los cuatro jugadores que causaron el escándalo de Sao Paulo y con Juan Musso, que debutaba oficialmente, en el arco.
PORMENORES
CANCHA: Estadio Monumental de River Plate.
PÚBLICO: 25.000 personas, aproximadamente.
ÁRBITRO: Kevin Ortega, de Perú.
ARGENTINA (3): Juan Musso, Nahuel Molina, Germán Pezzella, Nicolás Otamendi (82’, Lucas Martínez), Marcos Acuña; Ángel Di María (71’, Nicolás González), Rodrigo De Paul (82’, Ezequiel Palacios), Leonardo Paredes, Alejandro Gómez (62’, Joaquín Correa); Lionel Messi y Lautaro Martínez (71’, Ángel Correa). DT Lionel Scaloni,
BOLIVIA (0: Carlos Lampe; Jesús Sagredo (77’, Gabriel Villamil), Adrián Jusino, Luis Haquín, Jairo Quinteros, José Sagredo; Erwin Saavedra (68’, Roberto Fernández), Leonel Justiniano, Moisés Villarroel (46’, Ramiro Vaca); Henry Vaca (68’, Carmelo Algarañaz) y Marcelo Martins. DT: César Farías.
GOLES: 14’, 64’ y 88’, Messi
AMONESTADOS: Haquín, Villarroel y R. Vaca (B),
EXPULSADOS: No hubo.
