Un escándalo: Contraloría acusa otra vez irregularidades en listas de espera

Un nuevo informe de la Contraloría reveló una alarmante información que se repite: más de mil cirugías fueron realizadas a empleados y sus seres cercanos en hospitales públicos.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 28 de enero de 2025 - 3:22 pm

Desde hace un par de años que la Contraloría viene denunciando estas irregularidades / Foto: ARCHIVO

Una investigación de la Contraloría General de la República que abarcó el período entre enero de 2023 y marzo de 2024, reveló que 1.462 cirugías beneficiaron a empleados de hospitales públicos y sus familiares, reduciendo drásticamente los tiempos de espera.

Según el organismo fiscalizador, la ausencia de protocolos específicos para gestionar las listas de espera permitió estas irregularidades.

Se detectó que las cirugías realizadas a funcionarios y sus familiares tuvieron prioridad sobre pacientes regulares en la lista de espera No GES.

Hospitales involucrados

Entre los hospitales fiscalizados destacan el San José de Osorno, Ancud, Angol, La Florida, Ovalle, Padre Hurtado, San Borja y Talca. En el Hospital Padre Hurtado, por ejemplo, se realizaron 53 cirugías a funcionarios y 182 a sus familiares, con esperas de cinco días o menos, mientras que pacientes regulares enfrentaron plazos de hasta 1.881 días para procedimientos similares.

La Contraloría señaló que las listas separadas y la falta de criterios claros dificultaron la transparencia en la gestión.

Más casos en Ancud y medidas correctivas

En el Hospital de Ancud, 167 cirugías a familiares de funcionarios también tuvieron tiempos significativamente menores. Un caso destacado fue el de un paciente que recibió una orquidopexia en 11 días, frente al promedio general de 216 días.

La Contraloría ordenó a estos hospitales actualizar los criterios de priorización para alinearse con las normas de la Subsecretaría de Redes Asistenciales (Subredes).

Falencias en sistemas y registros

Además de las priorizaciones indebidas, la Contraloría detectó problemas en el registro de pacientes en el Sistema de Gestión de Tiempos de Espera (Sigte).

Miles de casos no estaban registrados, lo que expuso a los pacientes a largas esperas sin soluciones.

En algunas auditorías, se encontraron egresos sin justificación válida, duplicaciones y errores en los datos, como el uso de identificaciones inválidas.

La Contraloría instó a los recintos a implementar medidas inmediatas para corregir estas deficiencias y evitar futuras malas prácticas.