Sigue debate por apertura del comercio en Viernes Santo
Trabajadores del retail rechazan la decisión de operar el 18 de abril, mientras un proyecto de ley busca declarar la fecha como feriado irrenunciable.
Controversia ha generado la decisión de algunas empresas del retail de abrir sus puertas durante el próximo viernes 18, fecha clave de la Semana Santa 2025.
Aunque no se trata de un feriado irrenunciable, en años anteriores muchas tiendas y centros comerciales optaron por cerrar voluntariamente.
Este año, cadenas como Falabella, Paris y Ripley anunciaron que atenderán al público, lo que provocó el rechazo de trabajadores, quienes argumentan que se trata de un derecho adquirido a lo largo del tiempo. Para ellos, el día representa no sólo una jornada de descanso habitual, sino una celebración religiosa que merece ser respetada.
Empleados apelan a la fe y a la costumbre
Los sindicatos del sector recalcan que el Viernes Santo es una festividad cristiana significativa, por lo que exigen que no se les obligue a trabajar, apelando a la libertad de culto. Afirman que negarles el descanso constituiría una vulneración tanto de sus convicciones como de un beneficio laboral históricamente respetado.
En respuesta, las empresas han asegurado que quienes trabajen durante esa jornada recibirán una compensación especial. Aun así, se mantiene la molestia por lo que califican como una medida inconsulta que prioriza lo económico sobre lo humano.
Propuesta en el Congreso
Ante esta tensión, un grupo de parlamentarios presentó un proyecto de ley que busca declarar el Viernes Santo como feriado irrenunciable, con el objetivo de “proteger la libertad religiosa y el valor cultural” de la fecha. Sin embargo, la iniciativa aún no ha sido aprobada y su avance es incierto, considerando que restan pocos días para su eventual aplicación en 2025.
Malls y supermercados funcionarán con normalidad
Pese al debate, tanto el Viernes como el Sábado Santo seguirán siendo feriados tradicionales, lo que permite al comercio operar con normalidad, sin restricciones legales. Esto significa que supermercados, tiendas por departamento y centros comerciales podrán abrir sus puertas, ajustando sólo sus horarios, como ocurre en otras festividades no irrenunciables.
Desde el mundo sindical y religioso se espera que el Congreso pueda pronunciarse antes de la fecha, pero hasta ahora no hay garantías de que el proyecto avance a tiempo. Mientras tanto, cada empresa decidirá si opera o no, aunque el llamado de los trabajadores es claro: respetar la tradición y el descanso en una jornada de profundo significado.
