Serie Mundial Qatar 2022, capítulo 8: Países Bajos, la eterna promesa de los mundiales
Tres subtítulos mundiales es un currículo que se lo quisiera cualquiera, aunque a los holandeses les sepa a frustración. Lo malo es que Qatar no parece ser la ocasión para por fin alzar la copa.
Por JOSÉ ROGGERO / Foto: ARCHIVO
No son la selección más segundona en los mundiales. Ese rótulo lo tiene Alemania, que ha debido soportar cuatro veces en la cancha cómo su rival se llevaba la copa.
Pero los germanos también han sido vencedores, nada menos que en cuatro ocasiones. Ahí está la gran diferencia. Porque los holandeses no tienen con qué contrapesar sus tres subtítulos en 1974, 1978 y 2010. Y eso duele a cualquiera.
Después de un bajón que le costó no estar en Rusia 2018, Países Bajos acude a Qatar con el propósito de escalar peldaño a peldaño. Como en Sudáfrica 2010, cuando nadie los asumía favoritos, pero a fuerza de talento y disciplina llegaron a la final y se inclinaron ante España no sin antes dar dura pelea.
Esta vez el equipo dirigido por el sempiterno Louis Van Gaal no tiene por qué sentirse obligado a nada. Porque carece de los grandes nombres de antaño y porque su clasificación mundialista casi no tuvo obstáculos en un grupo en el que Turquía y Noruega eran sus rivales menos débiles. Es decir, no sabe aún lo que es una verdadera prueba de fuego.
De todos modos, el reciente renacer del Ajax y la mantención de la vistosa escuela holandesa –que mezcla técnica e inteligencia táctica- vuelven a obligar a no mirar en menos a una selección que ha dado al mundo jugadores de máxima excelencia desde los años 70 del siglo pasado.
Del plantel actual el único jugador posible de clasificar entre los mejores en su puesto es el líbero Virgil van Dijk (Liverpool), que no sólo es un sostén de la defensa, sino que, gracias a su categoría, el patrón de todo el equipo.
Detrás de él hay un puñado de jugadores de clase, pero sin la experiencia necesaria.
En la zaga, sin ir más lejos, los acompañantes de Van Dijk son el joven Matthijs de Ligt (Bayern Múnich) y el confiable Stefan de Vrij (Inter de Milán). Otro defensa muy sólido es el carrilero derecho Denzel Dumfries (Inter de Milán).
En el mediocampo los motores son el prometedor Frenkie de Jong (Barcelona) y el más experimentado Davy Klaassen (Ajax). Ambos conjugan visión de juego y llegada al área rival. El mediapunta Steven Berghuis (Ajax) es peligroso porque conjuga habilidad y pases gol.
Arriba, el goleador Memphis Depay (Barcelona) es el depositario de las esperanzas de todo su país. No es que haya más atacantes de buen nivel, pero el rendimiento mundialista del resto es una incógnita.
De todos modos, vale la pena mencionar a los jóvenes Steven Bergwijn (Ajax) y Cody Gapko (PSV Eindhoven) de reciente eclosión en el fútbol europeo.
Lamentablemente, el segundo líder de los tulipanes, el volante Georginio Wijnaldum (Roma) se quedó abajo del avión debido a una lesión. También es posible que se extrañe la presencia del durante largos años portero titular Casper Cillesen (Valencia). Su prolongada suplencia en el Barcelona y algunas lesiones en el último tiempo fueron mermando el aprecio que Van Gaal siempre le tuvo. Tanto así, que el estratega prefirió a arqueros del torneo local, como Justin Bijlow (Feyenoord) y el casi cuarentón Remko Pasveer (Ajax).
Pese a todas las incógnitas que lleva a cuestas, el equipo holandés debiese clasificar en el Grupo A, que comparte con Ecuador, Senegal y Qatar. Para mayores posibilidades de seguir avanzando, lo ideal sería un primer lugar que impida un duelo en octavos de final con la poderosa Inglaterra, probablemente primera en el Grupo B. Porque capacidad le sobra para superar en esa segunda fase a rivales como Gales y Estados Unidos.
Está claro que no parece ser este el mundial en que la nueva “Naranja Mecánica” rompa el maleficio del segundo lugar. Pero una buena actuación puede ser el piso para el crecimiento de una nueva generación de talentos surgidos desde las canteras del Ajax, PSV Eindhoven y Feyenoord.
