Se conoce de un nuevo crimen de los esbirros del “Mamo” Contreras
La ministra en visita, Paola Plaza González, sometió a proceso a cuatro ex agentes de la DINA que, por órdenes del jefe de inteligencia de Pinochet, asesinaron con gas sarín al conservador de Bienes Raíces de Santiago de la época.
Por EL AGORA / Foto: ARCHIVO
Cuatro ex agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) fueron sometidos a proceso por la ministra en visita en causas de derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza González, por su responsabilidad como autores del homicidio del entonces conservador de Bienes Raíces de Santiago Jorge Renato Francisco León Zenteno, hecho ocurrido entre el 29 y 30 de noviembre de 1976 en la comuna de Providencia.
La magistrada (causa rol 4.975-2021) encausó y ordenó la prisión preventiva en el Regimiento de Policía Militar N° 1 de Peñalolén, para Guillermo Humberto Salinas Torres, Pablo Fernando Belmar Labbé, Manuel Antonio Pérez Santillán y René Patricio Quilhot Palma.
La ministra en visita pudo establecer que entre las últimas horas del 29 y la madrugada del 30 de noviembre de 1976, los oficiales antes mencionados, integrantes de la Agrupación de Seguridad Adelantada Indirecta, en apoyo a un operativo de la Agrupación Quetropillán, concurrieron al edificio ubicado en calle Holanda N°14, departamento 31, de la comuna de Providencia, domicilio de Jorge Renato Francisco León Zenteno, abogado, 69 años, entonces conservador de Bienes Raíces de Santiago.
Éste, al abrir la puerta del inmueble, es conducido por la fuerza hasta su dormitorio, dejando su cuerpo extendido sobre la cama maniatado e inmovilizado, momento en que los agentes que se encontraban en el lugar dan aviso por radio a los demás integrantes de la Agrupación, los que acompañados por el químico Eugenio Berríos Sagredo, facilitan las maniobras para que la víctima inhale gas sarín, por medio de spray, causando su muerte en breve tiempo, producto de toxemia aguda.
Los agentes, logrado el objetivo de asesinar al conservador, se retiran del inmueble, pero dejando olvidado el contenedor del gas. Eugenio Berríos, acompañado de Ríos San Martín volvió pasada la medianoche para tratar de entrar al domicilio, no logrando su objetivo porque la puerta tenía doble cerradura y el nochero del edificio se percató de su presencia, por lo que debieron retirarse.
En la época de ocurridos los hechos, un grupo de oficiales del Ejército de Chile, liderados por Manuel Contreras Sepúlveda, participó de un proyecto de adquisición de viviendas ubicadas en el sector de Talinay, en la comuna de Peñalolén, las cuales en un principio no pudieron ser inscritas en el Conservador de Bienes Raíces de Santiago debido a que quien ejercía el cargo en ese entonces –Jorge Renato Francisco León Zenteno-, se opuso. Del mismo modo, también negó la inscripción y traspaso ilegal a sociedades de la DINA de terrenos ubicados en la comuna de La Reina y otros inmuebles de los que fueron despojados opositores al régimen militar.
Durante la dictadura cívico militar, con ocasión de la ejecución de los planes desarrollados por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), existieron bajo su alero estructuras orgánicas secretas como también secretos fueron sus objetivos.
Sus integrantes dependían directamente del director de la época, el coronel Manuel Contreras Sepúlveda, y se les encomendó el cumplimiento de misiones «especiales» dispuestas por el director y conocidas sólo por él.
Su organización y funcionamiento, sin asignación de un cuartel determinado, al margen de cualquier orgánica, aun extraoficial, obedecía al ejercicio clandestino de acciones previamente planificadas por parte de otras estructuras, desarrollándose en la época diversos operativos dirigidos a silenciar y/o neutralizar a ciudadanos chilenos y extranjeros opositores al régimen imperante o que en cualquier medida pudieren entrabar los fines ilícitos que se había propuesto.
La ministra en visita pudo establecer, además, que en la misma época, funcionaba en el inmueble ubicado en Vía Naranja N°4275, sector de Lo Curro, actualmente comuna de Vitacura, domicilio de Michael Townley, su esposa Mariana Callejas e hijos, un laboratorio a cargo del agente de la DINA Eugenio Berríos Sagredo, integrante de la Brigada Quetropillán de la DINA -integrada por los tres antes mencionados, entre otros- en el «rubro» de las armas químicas, que tuvo a su cargo el desarrollo del gas sarín, descubierto por científicos nazis durante la Segunda Guerra Mundial, para convertirlo en un veneno no rastreable y usarlo en la eliminación de opositores, plan conocido como el «Proyecto Andrea».
