San Luis noqueó a Colo Colo con un “golpe” a la historia
Por imperio de un campeonato definitivamente mediocre, donde las diferencias de inversión son abismantes y de jerarquía futbolistas casi mínimas, el modesto San Luis de un colocolino de cepa y trayectoria -el ex campeón de la Libertadores Miguel Ramírez- se encargó de frenar el avance de un Colo Colo en frenética ebullición interna, cuyo técnico Pablo Guede se definió públicamente no hace mucho como el “puto amo” del club y su presidente, en la desesperada búsqueda de votos para entronarse en la presidencia, proclamó dos días atrás que “Colo Colo es un equipo de izquierda».
En ese revoltijo de paradojas, banalidades y emociones, el equipo albo salió a la cancha de Quillota con una cuota insoslayable de distracción por la vorágine febril que gira a su alrededor, en virtud de la pugna presidencial que opone a sus accionistas y empresarios con el club social y deportivo. Una lucha donde prevalecerán los millones y no hay cabida lógica al infantilismo politizador absurdo que pregona Mossa.
En rigor, la pobreza del torneo se expresa en la irregularidad de la mayoría de los cuadros y la facilidad con que un equipo resucitado, como la U, haya sido capaz de alcanzar en la tabla al que hasta ahora parecía principal candidato al título.
Esta vez, en un partido intenso y jugado con los altibajos que favorecen al de mejor linaje, para validar la caída de Colo Colo fue necesaria la disciplina y aplicación de un elenco quillotano ordenado, bien definido tácticamente y con escasez de figura y abundancia de motivaciones. Es evidente que en el grupo destaca la experiencia de Braulio Leal y la trayectoria de Escobar, por ejemplo, pero individualmente San Luis no es comparable a la planilla de los albos ni menos a la estelaridad que se le asigna a Paredes o Valdés.
BANDERAS AMARILLAS DESDE 1964
Aún así, a despecho de la imprecisión inicial del local en el manejo de la pelota, San Luis tuvo la entereza de sacar ventaja en su peor momento del partido: a los 43’ un pisotón de Fernández significó una grave lesión de Boris Sagredo, reemplazado al filo del primer tiempo por el novel Ignacio Lara. Porque así se escribe a menudo la historia, en su primera jugada -un centro largo que no controló bien el portero Garcés-, Lara conectó el cabezazo a la red que llenaría de gloria a San Luis.
Y es probable que el papá de Lara recién fuera un niño hace 53 años exactos, cuando en 1964 San Luis había vencido (2-1) por última vez a los albos en su estadio, según una estadística que registraba de ahí en adelante una saga de 15 triunfos visitantes y 7 empates.
Previo al gol y a un segundo tiempo de trajín y despliegue incansable más que de claridad en el juego, el cuestionado Gamboa no sancionó un grosero penal de Paredes a Abán que, posiblemente, el DT Guede haya olvidado en su cuestionamiento final del árbitro. Salvo el empuje habitual de Rivero y un par de amagos sobre la portería de Cano, San Luis cauteló bien el tesoro de su ventaja y se fue a celebrar con la modestia del que, consciente de sus carencias y limitaciones, lucha siempre por sobrevivir
PORMENORES
Estadio Lucio Fariña Quillota
Arbitro: Eduardo Gamboa
SAN LUIS: Matias Cano 3 Diego Silva 5 Sebastian Ramirez 14 Daniel Vicencio 2 Braulio Leal 7 Juan Pablo Gomez 18 Gonzalo Aban 23 Gonzalo Rivas 9 Carlos Escobar 11 Gerson Martinez (69’ Saavdera) 21 Boris Sagredo (46’ Ignacio Lara).
COLO COLO: Paulo Garcés 12 Fernando Meza 2 Claudio Baeza 23 Felipe Campos 28 Esteban Pavez 8 Luis Figueroa (46’ Suazo) 9 Jaime Valdes 20 Bryan Vejar (62’ Vilches) 21 Esteban Paredes 7 Ramon Fernandez (46’ Gonzàlez) 10 Octavio Rivero 29
GOL: 47’ Ignacio Lara cabeza
