Rusia celebra anexión en la Plaza Roja
Vladimir Putin se mostró locuaz tras anunciar que Donetsk, Lugansk, Jerson y Zaporiyia ya eran parte de su territorio.
Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: SPUTNIK
Vladimir Putin celebró la anexión de Donetsk, Lugansk, Jerson y Zaporiyia, las cuatro regiones de Ucrania que votaron por ser admitidas bajo la soberanía rusa, con dos actos espectaculares, destinados a enviar al mundo una imagen de poderío y victoria.
En un discurso ofensivo frente a una multitud de moscovitas en la Plaza Roja, se presentó como el líder de una gran coalición antioccidental.
“Vamos a defender nuestra tierra”, repitió Putin una y otra vez durante la intervención de 37 minutos. Los habitantes de Donetsk, Lugansk, Jerson y Zaporiyia decidieron. Fue una elección que no deja ninguna duda en cuanto a su voluntad. A partir de ahora, son nuestros ciudadanos para siempre. Para siempre”, aseguró con una mezcla de orgullo y desafiante soberbia.
Putin describió: “Occidente quiere destruirnos. No pueden quedarse tranquilos sabiendo que hay grandes países con recursos importantes y un pueblo que no vivirá jamás según reglas que no son las suyas”, y denunció la “pretensión hegemónica” de Estados Unidos y sus aliados.
Dijo ante la multitud eufórica “¡La victoria será nuestra!”, lanzó entre aplausos. Y luego “¡Bienvenidos a casa!”, dirigiéndose a los habitantes de los territorios rusos anexionados, considerando que habían “vuelto a su patria histórica”.
“Somos más fuertes porque estamos juntos. La verdad está de nuestra parte. Y en la verdad está la fuerza. Y eso significa que la victoria será nuestra… Hoy es un día especial, festivo y, sin exagerar, histórico. Un día de verdad y justicia”, señaló.
Antes, Putin y los cuatro líderes separatistas firmaron los tratados de anexión durante una ceremonia solemne en el Kremlin.
En su discurso allí, Putin recordó lo que para él fue “la desintegración de la URSS” que desembocó “en una pelea entre pueblos”, y acto seguido, le pidió a Kiev un “alto al fuego” en esas zonas, ya declaradas como rusas.
Culminaba así el proceso de anexión, tras resultados que oscilaron entre un 88% y un 98% de apoyo a la anexión, comicios no reconocidos por Occidente, pero ampliamente celebrados en Rusia y en los territorios anexados.
