Pérez y Montecinos fueron de lo mejorcito en empate de La Roja
La paridad 2-2 con que terminó el encuentro amistoso frente a México, jugado en la madrugada de Chile en Austin, Texas, era lo de menos. Se trataba de que Lasarte viera alternativas para lo que resta de Clasificatorias. Como siempre, algunos aprobaron y otros no supieron aprovechar la oportunidad.
Por EDUARDO BRUNA
Todos teníamos claro que el resultado no era lo más importante en este amistoso de La Roja alternativa frente a un México también renovado. Salvo, claro, que se sufriera una goleada humillante, porque nunca será bueno caer por cifras de escándalo. Se trataba, fundamentalmente, de que Martín Lasarte pudiera ver en acción jugadores del medio nacional, o que juegan en canchas latinoamericanas, capaces de ser una opción confiable para la Selección que, muy complicada para llegar a Qatar 2022, deberá afrontar el próximo año cuatro encuentros que definirán su suerte. Y en ese sentido, el 2-2 no supo nada de mal, considerando que se actuaba de visita en Austin, Texas, y que en el cuadro nacional había más de un debutante.
Esta Roja “B”, por nominarla de alguna forma, fue siempre desde atrás para lograr el empate, y eso no deja de tener su mérito.
Digamos que, en líneas generales, y como decían los antiguos comentaristas del fútbol nuestro, fue un tiempo para cada uno. Porque mientras La Roja fue ligeramente superior a México durante la primera etapa, mostrando mayor fluidez en el juego de combinaciones, el cuadro azteca mejoró notoriamente en la segunda etapa, donde impuso un juego más asociado y dejó de tirar esos pelotazos largos que no habían tenido mucho destino.
Aunque no tuvo mucho trabajo, ni fue agarrado a pelotazos, creemos que lo mejor de la Selección estuvo en el arco. Sebastián Pérez ratificó el buen año cumplido en Universidad Católica con pocas buenas intervenciones, pero una de ellas realmente notable. Ocurrió a los 69 minutos, cuando Parra equivocó groseramente un pase en un ataque que se iniciaba y, como siempre sucede en tales circunstancias, dejó al fondo absolutamente mal parado para neutralizar el carrerón de Córdova, que enfiló en solitario hacia el arco chileno absolutamente convencido de que ese gol que convertiría liquidaba el partido, porque en ese momento México estaba 2-1 arriba.
Sin embargo, Pérez dijo otra cosa, con una atajada que nada tenía que envidiar a las que en su momento tuvieron el “Cóndor” Rojas y Claudio Bravo. Con la punta de los dedos mandó el remate al tiro de esquina, mientras Córdova no podía convencerse de que le hubieran adivinado el remate.
Sin ser descollantes, ni mucho menos, respondieron Jeyson Rojas, lateral albo, y los centrales Kuscevic y Vegas. El punto débil estuvo en el patrullaje de la banda izquierda, donde Nicolás Díaz no dio muchas pruebas de solvencia que digamos. Suazo, que entró en su reemplazo, lo hizo bastante mejor.
De mediocampo hacia arriba, respondió Baeza e incluso en el gol del empate de Morales el gran mérito fue suyo, ganando una pelota que parecía perdida y que dio origen a la jugada de la primera paridad. Lo mismo que Marcelino Núñez durante los 45 minutos que estuvo en cancha.
Ofensivamente hablando, en cambio, sólo Montecinos justificó su presencia. Ganoso, con personalidad para regalar, el audino supo que esta era su gran oportunidad de mostrarse y se propuso aprovecharla. Más en la primera etapa que en el segundo tiempo, eso es verdad, pero explicable también porque en ese período no tuvo tanta alimentación de juego con Núñez ya en los camarines.
Creemos, también, que Montes, el promisorio delantero de Universidad Católica, al contrario de Montecinos no supo aprovechar la opción que le ofreció Lasarte. Recibió poco juego, es cierto, pero las veces que debió intervenir generalmente decidió mal. ¿Morales? Justificó su presencia con el gol que significó el transitorio empate a uno, pero el resto del tiempo no fue mucho su aporte para el fútbol asociado que pretendieron siempre Núñez y Montecinos. Valencia entró en su reemplazo cuando La Roja atacaba menos y mayormente no trascendió. Todo lo contrario de Zavala, el muchacho de Melipilla que, con ocho minutos por jugar, aprovechó de maravillas la única jugada propicia que tuvo para ganar el fondo y meter el centro que el meta mexicano sólo repelió a medias. La pelota le cayó al hispano Méndez que, viendo llegar a Parra, se la puso para el remate frontal. Y Parra, conectándola de primera y de zurda, anotó el gol de un empate que lo redimió de esa chambonada tremenda que pudo y debió costar un gol.
PORMENORES
Encuentro amistoso internacional.
Estadio: Austin, de Texas, Estados Unidos.
Público: 20 mil espectadores, aproximadamente.
Arbitro: Selvin Brown, de Honduras.
MEXICO (2): Acevedo; Araujo, Silva (66’ I. Reyes), Olivas, M. Reyes; González (66’ Beltrán), Cervantes (46’ Lira), E. Aguirre; Antuna (82’ Flores), Giménez (73. L. Aguirre), Córdova (82’ Laínez).
CHILE (2): Pérez; Rojas, Kuscevic, Vegas, Díaz (65’ Suazo); Núñez (46’ Méndez), Baeza (73’ Saavedra), Parra; Montecinos (82’ Zavala), Morales (73’ Valencia) y Montes (65’ Yáñez).
GOLES: Para México, Giménez a los 9’ y Silva (cabezazo), a los 64’; para Chile, Morales a los 21’ y Parra a los 86’.
Tarjetas amarillas: en México, E. Aguirre, Antuna y Araujo; en Chile, Núñez y Montecinos.
