Padres enajenados en el tenis: el «Ogro Dokic «

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Por Sergio Ried
Actualizado el 3 de octubre de 2021 - 8:47 pm

 «Unbreakable» es el nombre de la autobiografía de la talentosa tenista australiana con raíces serbias, Jelena Dokic, otra de las muchas jóvenes campeonas abusadas y atormentadas por padres ambiciosos, violentos y transgresores. Jelena perdió su prometedora carrera y estuvo al borde del suicidio debido a los malos tratos y al comportamiento criminal de su progenitor.

Por SERGIO RIED

Nacida el 12 de abril de 1983 en Ojisek, ciudad croata en la Yugoslavia unida, Jelena Dokic es hija de Damir (serbio) y Liliana (croata), matrimonio que huyendo de la Guerra de los Balcanes halló refugio en Sydney, Australia, en 1991. Allí en el barrio multicultural de Fairfield comenzó la carrera de esta chica que desde que empuño una raqueta deslumbró por sus condiciones innatas y su talento. Tal es así que a los 15 años ya era número uno del mundo en juniors al ganar la categoría en el US Open.

Fue fichada por Tennis Australia, la federación del país océanico, para incluirla en los Juegos del Commonwealth 1994 y los Olímpicos de Sydney 2000. Los dirigentes la cuidaban, la protegían y la financiaban por lo que resultaba inexplicable que al poco tiempo la familia decidiera abandonar Australia con destino a Croacia.

Algo que la misma Jelena se encarga de aclarar en su libro autobiografíco «Unbreakable». Ahí cuenta la ex número 4 del mundo que su padre la golpeaba y la maltrataba desde su infancia, a veces «hasta dejarla inconsciente» y que el haber dejado Australia es «lo peor que he hecho en mi vida».

Jelena Dokic.

Aunque hay mucha tela que cortar al respecto, porque es necesario recordar algunas de las «gracias» de este enajenado para explicárselo mejor. 

Durante un partido de Wimbledon de su hija, Damir en completo estado de embriaguez, enarboló una bandera de San Jorge y ondeándola gritaba, «este es un país de fascistas y solo la democracia y la bandera pueden salvarlo». Poco más tarde repitió su show desde un balcón del All England pisoteando la bandera, lo que le costó la expulsión del Club y la prohibición de volver a entrar de por vida. Y como guinda de la torta cuando era notificado de su expulsión, realizó un corte de manga, le quitó su teléfono a un guardia y lo aplastó en el suelo mientras gritaba, «sois una entidad del crimen organizado». 

Dos meses después volvió por las suyas en el US Open al insultar a una empleada del restaurante de jugadores tratándola de «vaca» porque le cobró 12.50 dólares por un plato de salmón. Lanzó el plato al suelo y llenó de improperios e insultos a los Estados Unidos. También le fue prohibida de por vida su entrada a Flushing Meadows. 

Y con su hija siguieron los episodios de violencia cuando perdía un partido, llegando a prohibirle representar a Australia en los Juegos Olímpicos de Sydney, a lo que su hija se negó.

Y si piensan que esto es demasiado, lean esto: de  regreso a su pais, en 2009 ingresó a la embajada de Australia en Serbia y amenazó al embajador con volar la sede diplomática con una granada que llevaba en su mano. Fue condenado a 15 meses de prisión por ser una amenaza para la sociedad. 

Luego de muchas penurias Jelena volvió a Australia y al tenis sin mayor suceso y se retiró definitivamente en 2011. Actualmente vive en Monte Carlo y se puso bien con su padre.