Mundial Qatar 2022: brazalete LGTBI recibió tarjeta amarilla antes de jugar, pero igual fue expulsado
Pese a que los capitanes de seis selecciones mundialistas anunciaron con bombos y platillos que usarían la cinta arcoíris a pesar de las consecuencias, finalmente la advertencia de la FIFA los hizo cambiar de parecer. Los futbolistas optaron por no entrar a la cancha amonestados, en lugar de multiplicar la caja de resonancia de la causa.
Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO
Finalmente sólo fueron palabras al viento. El anuncio de que usarían la jineta de capitán con los colores del arcoíris, símbolo del movimiento LGTBI, como lo habían anunciado seis capitanes de selecciones mundialistas -a pesar de las consecuencias como multas económicas-, optaron por no lucir el brazalete con la leyenda One Love, para evitar entrar a la cancha con tarjeta amarilla, como anunció la FIFA.
Comenzar los partidos con la cartulina de amonestación hubiese levantado la causa del movimiento LGTBI a alturas insospechadas, opacando absolutamente lo futbolístico. Pero los capitanes bajaron la cabeza y optaron por mirar a otro lado, luego de conocer la decisión de las seis federaciones involucradas: Inglaterra, Países Bajos, Dinamarca, Alemania, Bélgica, Suiza y Gales.
“Como federaciones nacionales, no podemos poner a nuestros jugadores en una posición en la que puedan enfrentarse a sanciones deportivas, incluida la amonestación, por lo que hemos pedido a los capitanes que no intenten llevar los brazaletes en los partidos de la Copa Mundial de la FIFA”.
La advertencia de la FIFA descansa en la norma que prohíbe “realizar cualquier gesto político dentro del marco de la competición”.
Una tarjeta amarilla en el arranque del partido obligaría a los capitanes a jugar condicionados, pues una segunda cartulina significaría la expulsión. También les preocupa la acumulación de amonestaciones, pues sumar dos constituye la suspensión automática para el siguiente partido. Esos argumentos fueron más poderosos que levantar una causa que anunciaron defender hasta el final. Todo se quedó en bonitas intenciones.
“Estábamos preparados para pagar las multas que normalmente se aplicarían a las infracciones de las normas y teníamos un firme compromiso de llevar el brazalete. Sin embargo, no podemos poner a nuestros jugadores en una situación en la que puedan ser amonestados o, incluso, obligados a abandonar el terreno de juego”, profundizó el comunicado de las federaciones que en conjunto echaron pie atrás al uso de los colores de la diversidad en el brazalete de capitán.
“No es algo que hayamos inventado sólo para este Mundial. Nuestro capitán ya llevó el brazalete en partidos anteriores y no pasó nada. En el brazalete pone One love. No entiendo dónde está el problema”, comentó Kasper Hjulmand, entrenador de Dinamarca, la selección participante más crítica de la celebración del Mundial en Qatar.
A su vez, Hugo Lloris, capitán de Francia, avisó previamente que su selección no se sumaría al movimiento: “Prefiero quedarme en mi papel de jugador. Es evidente que hay causas que hay que apoyar. Pero es la FIFA quien decide”.
El arquero del Tottenham al menos no “vendió humo”, como sí lo hicieron los capitanes Harry Kane (Inglaterra), Manuel Neuer (Alemania), Simón Kaer (Dinamarca), Virgil van Dijk (Holanda), Gareth Bale (Gales) y Granit Xhaka (Suiza). Aunque, en rigor, Neur, Kaer y Xhaka aún no entran en juego.
