La Cancillería responde a EEUU por sanciones
El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto Van Klaveren, defendió la soberanía en decisiones de inversión y aclaró el estado de proyectos estratégicos.
El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, calificó de “inaceptables” y basadas en “premisas falsas” las advertencias del embajador de EEUU, Brandon Judd.
Desde La Moneda, el canciller fijó así la postura del gobierno frente a las sanciones anunciadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
Calificó la sanción contra tres miembros del gobierno saliente, entre ellos el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, como “arbitraria e inexplicable”.
Washington reaccionó así a raíz, entre otras cosas, de un proyecto para construir el “Chile-China Express”, un cable submarino de fibra óptica entre Hong Kong y Chile. La Administración Trump calificó el acuerdo como “una amenaza a la seguridad” de Estados Unidos.
“Ningún funcionario del gobierno de Chile, ningún agente del Estado, ha colaborado en acciones o medidas que pongan en riesgo la seguridad de nuestro país. O de la región, o del hemisferio, o de algún país del mundo”, afirmó Van Klaveren.
Añadió que “no está en riesgo la seguridad y la soberanía de Chile. Y mucho menos la de Estados Unidos por alguna acción realizada por nuestro país”.
Van Klaveren recalcó que Chile “evalúa cada inversión extranjera bajo normas claras y no aceptará presiones externas. Chile no es territorio en disputa ni permitirá interferencias en decisiones soberanas”.
Un cable estratégico
El canciller precisó que el único proyecto de cable submarino aprobado es el Humboldt, desarrollado por Google. Y que la iniciativa que conectaría Hong Kong con Valparaíso “sigue en análisis. Una cosa es aceptar un proyecto a tramitación y otra es aprobarlo. Y repito: este proyecto está todavía en evaluación y está sujeto a la aportación de antecedentes de distintas agencias del Estado”, explicó.
En ese contexto, sostuvo que el país continuará tramitando proyectos sin ceder ante “amenazas o sanciones unilaterales”.
En tanto, Judd dijo que “compartimos información específica con funcionarios de distintas agencias sobre incursiones en los sistemas de telecomunicaciones chilenos. Esto, por parte de actores malignos extranjeros. Esta incursión específica estuvo dirigida a múltiples compañías de telecomunicaciones privadas, poniendo la privacidad de casi todos los chilenos que usan un celular en riesgo. Riesgo de que sus datos fueran robados, sus comunicaciones espiadas y sus vidas afectadas”.
Agregó que “igual de preocupante es que este actor maligno hackeó una prominente empresa chilena de la construcción. Una empresa local que compite directamente con compañías extranjeras por proyectos en Chile. Es algo sin escrúpulos, ilegal y absolutamente peligroso para la economía chilena y para los chilenos”.
“Que no se llegue a ese punto”
Asimismo, sostuvo que EEUU compartió la información con el gobierno, “pero no recibimos ninguna respuesta de alguna acción tomada para remediar la situación. De tal forma que debemos asumir que esto ha continuado su curso, dejando a los chilenos, a los estadounidenses y a todo el mundo vulnerable”.
Añadió que no pueden soportar “amenazas a la infraestructura crítica que arriesguen a que Chile pierda soberanía, especialmente la infraestructura de las telecomunicaciones. Todos tenemos un interés propio en esta región, nuestra región compartida, y Estados Unidos siempre tomará las medidas necesarias para protegerla”.
Asimismo, el embajador remarcó que esta situación “generó gran preocupación en Washington sobre la capacidad de Chile para proteger información y datos delicados. Esto podría obligar a realizar una revisión de todos los espectros de intercambio de información que tenemos con Chile… Espero que no se llegue a ese punto”.
