Crece el PIB de Chile y sorprende al mercado

El aumento del 3.1% en el Producto Interno Bruto superó las proyecciones de los analistas, con la inversión como principal motor de impulso económico.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 18 de agosto de 2025 - 11:45 am

Comienza la semana con una excelente noticia para el país / Foto: ARCHIVO AGENCIA EFE

El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile avanzó un 3.1% en el segundo trimestre, superando las estimaciones del mercado, informó el Banco Central.

El repunte se sustentó en la firmeza de la demanda interna, especialmente en el dinamismo de la inversión, pese a que el período tuvo un día hábil menos que en 2024.

De acuerdo al organismo emisor, la expansión se apoyó principalmente en servicios personales, comercio, minería e industria manufacturera. En su informe, detalló: “Desde la perspectiva del origen, el aumento del PIB se explicó por las actividades de servicios personales, comercio, minería e industria manufacturera”.

Inversión, el motor de la recuperación

El Banco Central resaltó que en términos desestacionalizados, el PIB registró una variación positiva de 0.4% respecto al trimestre anterior, impulsada por la minería y los servicios personales. En contraste, el comercio mostró una leve caída que restó dinamismo.

Además, el ente emisor corrigió al alza la cifra del primer trimestre, situando el crecimiento en 2.5% frente al año previo, lo que refleja una tendencia más sólida de lo anticipado.

Expectativas frente al escenario económico

Las proyecciones recogidas en la encuesta de Bloomberg anticipaban un alza de 2.9% interanual, cifra que fue superada por el desempeño real. El Banco Central subrayó que la inversión se consolidó como clave para sostener el crecimiento en medio de la desaceleración global.

Con este resultado, se abre el debate sobre la capacidad del país para sostener este ritmo en la segunda mitad del año, considerando los desafíos internacionales y la evolución de la demanda interna.

El desempeño económico también reflejó un mejor panorama en sectores estratégicos, como la manufactura y la minería, cuya mayor producción aportó dinamismo en un contexto internacional marcado por la volatilidad de los precios de las materias primas.

Este escenario reafirma la relevancia de la inversión en infraestructura y tecnología como pilares de crecimiento sostenido.