Gabriel Boric ante la ONU: “Los derechos humanos son una base ética irrenunciable”
El mandatario chileno defendió también a ultranza la democracia y la autonomía de las naciones, llamó a levantar las sanciones contra Cuba y Venezuela e impulsar la creación de un gobierno palestino.
Por EL ÁGORA / Foto: AGENCIAS
El Presidente de la República, Gabriel Boric Font, realizó la tarde de este miércoles un emotivo discurso ante la Asamblea de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, ocasión en que lamentó la intervención estadounidense en América Latina, llamó a levantar las sanciones contra Cuba y Venezuela, y defendió la democracia y los derechos humanos, que consideró “son una base ética irrenunciable en la acción política y deben ser defendidos en todo tiempo y en todo lugar”.
Al hacer un repaso de las actividades conmemorativas de los 50 años del golpe de Estado que en 1973 terminó con el gobierno de Salvador Allende, Boric recordó el bombardeo a La Moneda, además de las acciones conspirativas de la administración norteamericana de Richard Nixon para derrocar al presidente socialista, algo que “conmovió la conciencia democrática del mundo”.
Afirmó que Chile tiene una infinita deuda quienes se pusieron desde el primer momento a disposición de ayudar a quienes fueron perseguidos por la dictadura militar y denunciar los atropellos a los derechos humanos.
“Los problemas de la democracia deben resolverse siempre con más democracia (…) Un golpe de Estado jamás es inevitable. La democracia siempre ofrece alternativas. Por eso es tarea urgente y número uno, cuidar la democracia”, añadió.
En su opinión, “debemos ser capaces de detener el avance de la intolerancia y de los autoritarismos, enfrentar decididamente la desinformación que corroe nuestras democracias de forma institucional, a la vez que defendemos los avances de los derechos de las minorías y también de quienes no son minoría sino mayoría, como las mujeres, cuyos avances y derechos se ven amenazados por sectarismo y fanatismo de diferente tipo”.
Para Boric, “la democracia tiene que ser capaz de entregar resultados, y debemos abocarnos con mucha fuerza a ello. Cuando las instituciones tardan en dar respuesta (…) la corrupción, el crimen organizado, las múltiples desigualdades, por todos esos desafíos que van corroyendo a nuestras instituciones, la población deja de confiar”.
También repudió las sanciones y el bloqueo que aplica Estados Unidos contra Venezuela y Cuba, políticas que a su entender no aportan una solución y solo generan más complicaciones a la población de esos países.
“Declarar que Cuba es un país que promueve el terrorismo no sólo es falso, sino que nos violenta y, por lo tanto, instamos a Estados Unidos a seguir la línea que en su momento tuvo el gobierno de Barack Obama cuando lo sacó de esa infame lista que ya lleva tres años repitiéndose y que tanto daño le hace no al gobierno, sino al pueblo cubano, que no lo merece”, abundó.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Dijo que tampoco “podemos callar cuando vemos, por ejemplo, la ilegal ocupación y la negación de la posibilidad de un gobierno palestino. El muro que se ha instalado y que divide a sus propios ciudadanos y reconociendo el derecho de existir de los dos estados, Israel y Palestina, exigimos desde esta tribuna también el respeto al derecho internacional”.
También criticó al gobierno de Nicaragua, que encabeza Daniel Ortega, pues dijo que no respeta los derechos humanos de su pueblo, y “la ilegal invasión de Rusia a Ucrania”, puntualizando que “no se puede responsabilizar de la misma manera al gobierno invasor que al pueblo invadido. Por lo tanto, la paz pasa por la garantía del respeto a la integridad territorial de las naciones”.
Además, apuntó a la necesidad de enfrentar el cambio climático, y emplazó a los países que más contaminan a tener una cuota mayor de solidaridad con las naciones que menos producen gases de efecto invernadero en el planeta.
Finalmente, dijo que otro desafío urgente de abordar es el cambio tecnológico que enfrenta el mundo, que “sólo es comparable con la revolución industrial de mediados del siglo XVIII y que está cambiando de forma drástica nuestra manera de relacionarnos, nuestra manera de pensar, de producir, de trabajar”.
“En este contexto es deber de todos establecer consensos multilaterales para dar un marco ético al desarrollo y al uso de nuevas tecnologías como el caso de la inteligencia artificial. Requerimos un marco que incorpore la perspectiva de derechos humanos a la investigación e innovación tecnológica, considerando el resguardo y fomento de la libertad y la dignidad de las personas y los pueblos, así como las necesidades del desarrollo sostenible”, analizó.
