Diputados avanzan en norma que regula dieta de ex Presidentes
La Comisión de Constitución de la Cámara despachó a Sala el proyecto que redefine los beneficios vitalicios para ex mandatarios, eliminando asignaciones extras y estableciendo nuevas restricciones.
La Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados aprobó y envió a Sala la iniciativa que regula la dieta vitalicia que reciben los ex Presidentes de la República.
El titular de la instancia, Jorge Alessandri, precisó que el beneficio se entregará sólo después de concluido el mandato, sin importar la edad del ex jefe de Estado.
Fin de las asignaciones adicionales
El proyecto establece la eliminación de las asignaciones complementarias, que actualmente alcanzan los $12 millones mensuales. Además, señala que si un ex Presidente percibe ingresos desde el sector público o privado, no podrá recibir simultáneamente la dieta vitalicia.
En el caso de que un ex mandatario postule a un cargo de elección popular, tampoco tendrá derecho a percibir la dieta durante los tres meses de la campaña electoral.
Debate en la comisión
Durante la discusión, el diputado Andrés Longton destacó que la medida responde a un criterio de austeridad: “Hoy las asignaciones no se justifican desde el punto de vista de la dignidad del cargo”, señaló.
En contraste, Raúl Leiva advirtió sobre el riesgo de legislar en función de un caso particular, aludiendo indirectamente a la situación del Presidente Gabriel Boric, y subrayó que el debate debería estar enmarcado en una discusión constitucional más amplia.
Recordemos que una de las normas del proyecto de ley es que sólo recibirán el beneficio los ex mandatarios que cumplan 65 años, los varones, o 60 años, las mujeres.
A su vez, Leonardo Soto sostuvo que la comisión buscó una fórmula equilibrada para compatibilizar la tradición republicana de protección a los ex mandatarios con un uso responsable de los recursos públicos.
Próximos pasos en el Congreso
Con la aprobación en la comisión, el proyecto queda en condiciones de ser revisado en la Sala de la Cámara Baja. De avanzar, marcaría un precedente en la regulación de los beneficios para ex Presidentes en Chile, restringiendo privilegios históricos y ajustándolos a criterios de transparencia y racionalidad en el gasto fiscal.
