De renuncias y denuncias: bolsa de gatos en Biblioteca del Congreso
Tras su renuncia como director de la Biblioteca del Congreso a pedido de los presidentes de ambas cámaras, Diego Matte hizo pública una carta donde cuestiona su salida y el nombramiento de un director adjunto, designado “a dedo” y no por concurso público.
El lunes último se conoció una carta del ex director de la Biblioteca del Congreso, Diego Matte, a los presidentes de la Cámara de Diputados, José Miguel Castro, y del Senado, Manuel José Ossandón, donde cuestiona los motivos de su salida del cargo y denuncia irregularidades en el nombramiento de un director adjunto.
De acuerdo a una información de El Mostrador, luego de presentar su renuncia a la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN), Diego Matte Palacios envió una carta a los senadores en la que criticó abiertamente a los presidentes de la Cámara y del Senado, así como al secretario general de la Cámara, Miguel Landeros.
Sin embargo, omitió mencionar al polémico y cuestionado secretario general del Senado, Raúl Guzmán, lo que generó malestar entre los funcionarios de la BCN y suspicacias entre los parlamentarios, especialmente en el contexto de la evaluación de un posible reemplazo de este último en diciembre.
En la nota, Matte atribuyó una serie de acciones a Ossandón y Castro. No obstante, los funcionarios de la biblioteca sostienen que el clima laboral que mantenía Matte era “horrible”. Varios congresistas relatan que ambos parlamentarios recibieron una decena de correos “agradeciendo” que se aceptara su renuncia.
El lunes, Biobio.cl, tras recordar que Matte dejará el cargo este 1 de noviembre, publicó que en la nota éste expuso los motivos de su salida, los cuales se centran en un conflicto por el nombramiento irregular de un director adjunto, sin que se cumpliera la normativa al respecto.
Según Matte, los presidentes de ambas cámaras (Manuel José Ossandón en el Senado y José Miguel Castro en la Cámara de Diputados) impusieron a un funcionario sin seguir el procedimiento legal establecido, lo que consideró una intervención arbitraria que vulneró la autonomía de la institución.
Un poco de historia
La nota de Biobio.cl indica que en marzo de 2025, luego de un concurso público, se designó a Pablo Morales Peillard como director adjunto, indica la carta, gestión que contó con la participación de consultoras especializadas y representantes de ambas corporaciones. El nombramiento se formalizó el 31 de enero de 2025. Matte señala en su carta que Morales, con más de 15 años en la BCN, cumplía con todos los requisitos legales.
Sin embargo, denuncia Matte, en julio los presidentes de ambas cámaras decidieron la desvinculación de Morales y la supresión definitiva del cargo, por razones de “austeridad” institucional.
“Ante mi opinión (de crítica a la situación y a la salida de Morales) fui duramente increpado por el presidente del Senado y de la Cámara, señalando que procederían de facto pese a mi opinión y que estaban dispuestos a solicitar mi renuncia si expresaba reparos”.
Un nombramiento polémico
Recordemos que cuando Matte fue designado en el cargo de director de la Biblioteca del Congreso (ver nota aparte de El Ágora), mediante concurso público, en todo caso, y con un salario cercano a los diez millones de pesos, su nombramiento no estuvo exento de polémica.
Otros postulantes – Adriana Muñoz, ex senadora del PPD; Carlos Cantero, ex senador de RN, y el presidente de la Región Metropolitana de la DC, Eugenio Ortega- fueron desechados por tener “un perfil” más político que técnico, aunque ello no está contemplado en las bases del concurso.
A raíz de esta discriminación, Muñoz y Cantero evaluaron la posibilidad de emprender acciones legales.
