Dan a conocer inédito poema de Violeta Parra
Hace unos días, el médico Rodolfo Armas Merino, sacó a la luz un poema que la célebre cantautora chilena escribiera mientras estuvo internada en el hospital en 1959, atendida por su padre, el doctor Rodolfo Armas Cruz.
En 1959, la afamada mundialmente cantautora chilena Violeta Parra estuvo hospitalizada en la sección Medicina del Hospital San Juan de Dios, aquejada, según se dijo, por una hepatitis.
Se cuenta que los diagnósticos no eran tan precisos como hoy y hasta se sospechaba que las causantes estaban en el consumo de alcohol. El hecho es que la visitaba mucha gente y la sala era un desorden.
El jefe del Servicio de Medicina del hospital era el doctor Rodolfo Armas Cruz y su hijo, el también reconocido médico Rodolfo Armas Merino, especialista en medicina interna y gastroenterología, galardonado en 2010 con el Premio Nacional de Medicina y distinguido con el título de Maestro de la Medicina Interna, compartió un poema que Violeta escribiera entonces.
El doctor Armas Merino, entonces interno en el San Juan de Dios, señaló a sus cercanos que él logró reconocer a cada uno de los médicos que aparecen mencionados en el poema, que a continuación les compartimos.
POEMA INÉDITO DE VIOLETA PARRA:
“Se juntan como palomos
doctores por me aliviar
alrededor de mi cama
parecen un palomar.
Un negrito muy vaqueano
el primero en urguetear
parece mosquito en leche
adentro del delantal.
Después uno pequeñito
como mi dedo pulgar
explica que tengo el hígado
como jalea real.
Y le llevaron las pruebas
de sangre esta madrugá
las niñas son bien competentes
me tienen bien picoteá.
El médico de la sala
me quiere hacer confesar
si soy como cañería
p´al tinto y p´al aguarrás.
Es tanto lo que me aflige
que lo quisiera invitar
a probar un chancho en piedra
a ver si no toma ná.
Otro muy ceremonioso
y dulce como un panal
dijo palabras difíciles
en sanscrito o alemán.
Después habló sentencioso
uno que me hizo llorar
por aplicarme estatutos
si viénenme a visitar.
Uno me palpa la panza
otro la espina dorsal
aquel me escarba en el pecho
y otro mirando está.
¿Disminuye la ictericia?
demanda el más principal
in crescendo le responden
yo entiendo sin comentar.
Salieron para el pasillo
yo les oigo su runrunear
hablan de régimen blando y
reposo sin pestañar.
Con suero al 20 por ciento
le vamos a despitar
ese color amarillo
que le resambla oriental.
Juntadle toda la orina
y júntadle lo demás
que la canaria Violeta
se tiene que mejorar.
Partieron por el pasillo
con su blanco delantal
yo me he quedado pensando
en tan lindo palomar.
