Columna de Pedro Lira: Víctor Lidio Jara Martínez, a 50 años de su asesinato

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Por El Ágora
Actualizado el 16 de septiembre de 2023 - 11:25 am

Tras el Golpe de Estado muchos recintos deportivos fueron utilizados como centros de detención, pero sólo el Estadio Nacional de Santiago y el Estadio Chile están reconocidos legalmente como sitios de memoria. En el segundo de ellos estuvo detenido Víctor Jara, por eso hoy lleva su nombre.

Por PEDRO LIRA BIANCHI / Fotos: MANU ROJAS Y WIKIPEDIA

A pocas horas del Golpe Militar del 11 de septiembre de 1973, varios recintos deportivos a lo largo de Chile fueron ocupados como centros de detención, represión, tortura y muerte. Uno de esos espacios fue el ex Estadio Chile, fundado en 1969, que en el 2003, durante el gobierno de Ricardo Lagos, pasó a llamarse Estadio Víctor Jara. Allí, el 16 de septiembre de 1973, luego de cuatro días de estar detenido y torturado, fue acribillado Víctor Jara, un hombre del mundo del arte.

El espacio deportivo que tuvo más presos políticos post Golpe de Estado fue el Estadio Nacional de Santiago; el segundo, el Estadio Chile. De acuerdo a la Revista Obdulio, del 5 de octubre de 2021, lo mismo ocurrió en el Estadio Sokol y el Club Hípico de Antofagasta, el Estadio Playa Ancha de Valparaíso, actual Estadio Elías Figueroa; el Estadio Municipal de Concepción, actual Estadio Municipal alcaldesa Ester Roa Rebolledo, y el Estadio Fiscal de Punta Arenas.

De los espacios deportivos como lugares de cautiverio, sólo dos, el Nacional y el Víctor Jara, están reconocidos legalmente como sitios de memoria. Ello muestra dos crudas realidades: el déficit que existe en nuestro país sobre la cultura de la memoria y el que lugares creados para el deporte y el esparcimiento físico y mental hayan sido recintos durante muchos meses para encarcelar a personas por sus ideas, lo que de por sí va en contra de la Carta Olímpica, documento reconocido internacionalmente como uno de los sustentos para la solidaridad y el respeto a los seres humanos, sin salvedad de razas e ideas.

El 19 de septiembre de 1973, en uno de los costados del Cementerio Metropolitano de Santiago, mujeres de la población Santa Olga hallaron los restos de varios hombres. Entre ellos, los cuerpos del médico Eduardo Paredes, director de la Policía de Investigaciones, y Littré Abraham Quiroga, director de Prisiones. Uno solo de los hallados fue reconocido por una pobladora. Era Víctor Lidio Jara Martínez. El cantautor, compositor, actor, director de teatro y académico e investigador de la Universidad Técnica del Estado, hoy Universidad de Santiago, había sido torturado y asesinado el 16 de septiembre en el Estadio Chile.

A fines de noviembre de 2023, la Corte de Apelaciones de Santiago elevó las condenas en contra de siete miembros del Ejército en retiro por su responsabilidad en los delitos de secuestro y homicidio calificados de Littré Quiroga y Víctor Jara.

Nelson Caucoto, abogado de derechos humanos y querellante en la causa, afirmó que “este fallo es importante, tanto por las sentencias como porque se vence definitivamente la impunidad que amagó estos crímenes durante tantos años”.

Desde la visión de la memoria histórica, además del cambio de nombre del recinto ocurrido en 2003, otros hechos reivindicatorios se han ido dando en los últimos años y meses. En 2009, se declararon el edificio donde está el Estadio Víctor Jara y el Pasaje Arturo Godoy, que es adyacente por el sector Norte, como sitio de memoria.

En conjunto con lo anterior, el 21 de abril de 2023, la Fundación Víctor Jara, presidida por una de sus hijas, Amanda Jara, y por el cineasta Cristián Galaz, firmaron un acuerdo con el director nacional del Instituto Nacional de Deportes (IND), Israel Castro. El propósito fue concretar un comodato parcial a favor de que el Estadio Víctor Jara sea un especial lugar de encuentro para guardar la historia de este representante de la cultura a través de recorridos dirigidos, actividades artísticas y un museo con su vida y por los derechos humanos.

En ese caminar se ha continuado trabajando; no obstante, los avances han sido lentos. En varias ocasiones, desde el propio Estadio Víctor Jara se ha oficiado a las oficinas centrales del IND, a la Municipalidad de Santiago y a la ex Intendencia de la Región Metropolitana, ahora Gobierno Regional. En este contexto, podría ser lógico, pero no por eso correcto, que durante la administración con autoridades del gobierno de Sebastián Piñera, este trabajo haya sido muy lento o casi nulo; pero ya estamos casi cumpliendo dos años del gobierno de Gabriel Boric y tres años de la alcaldía de Santiago con Irací Hassler, militante del Partido Comunista. Se indica lo anterior porque hay hechos que se vienen dando hace mucho, que rayan en la indignidad y que aún no tienen solución definitiva.

El deteriorado frontis del Estadio Chile y el mal estado del Pasaje Arturo Godoy.

Uno de esos hechos es que el actual Estadio Víctor Jara no cuenta con todos los permisos municipales para operar, lo que implica que allí se pueden realizar actividades deportivas o culturales, pero parcialmente, con un número limitado de público.

Esta misma situación y, posiblemente, la carencia de una mirada de rescate y, al mismo tiempo de futuro, fue lo que llevó a que las autoridades en torno a los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 no tomaran nunca en cuenta a este recinto como posible sede para alguna disciplina del evento internacional.

Con voluntad, planificación y recursos (que los ha habido y muchos en los últimos seis años) el Estadio Víctor Jara podría, por ejemplo, haber sido sede del boxeo, deporte que tuvo veladas históricas, nacionales e internacionales en esta disciplina. La única persona que se acordó del tema fue Vladimir Hervé, presidente en junio de 2022 de la Federación de Boxeo. Él declaró a revista As-Chile que habiendo recintos renovables en comunas populares como el Estadio Víctor Jara, bien ubicado y que tiene accesos con dos estaciones de Metro, no fueron tomados en cuenta y, en cambio, se decidió llevar este deporte a La Reina, en lo que iba a ser el gimnasio de esa comuna.

Sin embargo, definitivamente y por razones desconocidas, tampoco el boxeo será en La Reina. Este deporte finalmente se desarrollará en Ñuñoa, en lo que es hoy el Centro de Entrenamiento Olímpico (CEO).

Otro de los hechos que suceden con el Estadio Víctor Jara es su estado de mantención. En cuanto al recinto interior, se puede afirmar que éste se halla en buen estado, aunque requiere mejoras. Respecto a su perímetro externo, específicamente el Pasaje Arturo Godoy, éste se encuentra en un muy avanzado abandono. Por nombrar algunos hechos: allí pernoctan desde hace varios años “personas de calle”; éstas y cientos de ambulantes del sector Meiggs, usan esta angosta calle como “servicio higiénico público”, transformándose a diario en un área de alto hedor e insalubridad; además, la basura y el encender fogatas para atemperar el clima nocturno, ha provocado varios incendios en los últimos años.

Recién ahora, luego de años de insistencia, las autoridades del Gobierno Regional, el Municipio, IND y el Ministerio del Deporte están reaccionando ante estos sucesos. Hoy, existe el compromiso del gobernador Claudio Orrego de pintar la fachada del estadio como parte del proyecto Nueva Alameda, Revitalización de Fachadas. Para los próximos meses, se avanza en la idea de cerrar el Pasaje Arturo Godoy para darle una solución integral al espacio y transformarlo en un lugar digno, dedicado a la cultura y el deporte, que sea seguro e higiénico.

En estos días, el Estadio Víctor Jara está engalanándose. Es que del 28 de septiembre al 1 de octubre se desarrollará la 7ª versión del Festival de Arte y Memoria organizado por la Fundación Víctor Jara. De hecho, desde las 19:00 hasta las 24:00 horas de hoy, 16 de septiembre, para recordar el asesinato del cantautor, se llevará a efecto en el sitio de memoria la “Vigilia de Canto Popular”.

Así, entonces, la dignidad y la memoria se transforman en costumbre.