Columna de Pedro Lira: Las paradojas de Yasmani Acosta

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Por El Ágora
Actualizado el 6 de agosto de 2024 - 10:54 am

El especialista en lucha grecorromana ha sido residente del Centro de Alto Rendimiento, ubicado al interior del Estadio Nacional, durante los nueve años que ha estado en nuestro país, donde recibió la nacionalidad en 2018.

Por PEDRO LIRA BIANCHI / Foto: AGENCIAS

Uno de los pocos sparrings chilenos que ha tenido Yasmani Acosta Fernández (36 años) desde que se quedó en nuestro país en el 2015, luego de haber viajado a Santiago para competir en el Campeonato Panamericano de la especialidad por su natal Cuba, ha sido Andrés Ayub Valenzuela, luchador criollo de la misma categoría, quien ya está retirado. Ese retiro motivó seguramente que varios meses atrás, la dirección técnica del deporte de alto rendimiento de Chile (el Plan Olímpico), en coordinación con la Federación Deportiva Nacional de Lucha Olímpica, decidieran que Yasmani viajara a Cuba a realizar parte importante de la última etapa de su preparación para los Juegos Olímpicos de París 2024.

La paradoja es que los sparrings mutuos en La Habana para entrenar mirando a ParÍs, fueron Mijaín López, 41 años, cuatro veces medalla de oro en Juegos Olímpicos, y Yasmani Acosta. Estos dos amigos de la vida y del deporte combatirán en el Arena Campo de Marte de la capital francesa por la medalla de oro de los XXX Juegos Olímpicos 2024.

Como bien lo ha dicho cariñosamente Yasmani, entre él y su contendor ha habido una hermandad de largos años, relación que de seguro se profundizará aún más luego de la experiencia que ya han vivido y experimentarán en ParÍs en la final de la cita de los anillos. De hecho, minutos previos a la semifinal olímpica entre Yasmani y el chino Lingzhe Meng, Mijaín estuvo aportando tips a Yasmani para afinar la estrategia y táctica de un combate que le podía significar la disputa por el máximo honor olímpico. Ese apoyo dio resultado, obviamente sin pasar a llevar la tuición técnica del entrenador nacional, Néstor Almanza, también cubano y ex campeón mundial de lucha.

Los tres combates de Yasmani Acosta en la jornada clasificatoria de París, tuvieron una misma característica, muy utilizada en la categoría máxima de los 130 kilos. “Fueron luchas tácticas, en que predominó la pasividad por parte de las tres parejas de rivales, pasividad que es imprescindible saber manejar, como lo hizo Yasmani Acosta con el búlgaro, egipcio y chino”, indica el ex luchador chileno Ricardo Vega. El especialista se explaya: “Esa pasividad, muy reglamentada por la Federación Mundial de Lucha, explica los puntajes estrechos de cada uno de los tres combates del chileno del 5 de agosto”. De hecho, otra paradoja: Yasmani no sumó puntajes a favor por ser dinámico y activo, sino porque jugó a la penalización hacia sus rivales por parte de los árbitros. Se podría afirmar que Yasmani jugó con fuego y éste no lo quemó.

Otra faceta llamativa de Yasmani Acosta es su cotidianidad en Chile, siendo residente del Centro de Alto Rendimiento ubicado al interior del Estadio Nacional. Allí ha vivido durante los 9 años que ha estado en nuestro país, donde recibió la nacionalidad en 2018. Este hombre grande, de 130 kilos y más de un metro noventa de altura, es un regalón especial para quienes trabajan en la Residencia Deportiva. Mónica Castillo, encargada de la Residencia del CAR, es precisa: “Para nosotras y nosotros, funcionarios del CAR, quienes atendemos todos los días a más de 100 deportistas que viven allí, Yasmani es nuestro ‘niño grande’, destacado por su humildad, generosidad y disciplina; conocemos sus logros -agrega- y también sus caídas deportivas, pero jamás lo hemos visto bajar los brazos, por el contrario, siempre está presente en él su sonrisa y sus agradecimientos. Yasmani merece el reconocimiento de todo Chile”.

Cualquiera sea la medalla que gane Yasmani Acosta en París 2024, este relevante logro de él, de algunos pocos más y que servirá para vestir a Chile, ojalá desde ahora y en todos los Juegos Olímpicos que vengan por adelante, no es del todo sorpresivo. Tiene fundamentos. Así lo reconocen en algunas esferas técnicas del alto rendimiento nacional. Uno de esos fundamentos es su desarrollo deportivo, primero en Cuba y desde cerca de una década en Chile, tomando en cuenta también el apoyo económico que ha recibido; además, como parte de sus avances, están los triunfos internacionales a nivel sudamericano, panamericano y mundial que ha tenido, entre muchos otros, su 5° lugar en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (realizados en 2021), y el haber conocido en combate, con anterioridad, a casi todos los rivales con que ha luchado en París.

Su calidad deportiva y humana es indesmentible. Por eso, este martes 6, Yasmani Acosta estará en el podio de París 2024, recibiendo una merecida medalla olímpica.

PEDRO LIRA BIANCHI

Periodista de la Universidad de Chile, analista de políticas  deportivas, profesor de Institucionalidad  Deportiva en la Universidad Finis Terrae. Trabajó 27 años en el Instituto Nacional de Deportes.