Columna de Gerardo Silva: Copa Chile, “once contra once”

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Por Gerardo Silva
Actualizado el 1 de abril de 2023 - 10:38 am

A propósito del segundo certamen de nuestro país, esa frase muy popular se empieza a escuchar en los pasillos. Una expresión que nace con toda la fuerza del corazón, pero que la razón no la sostiene.

Por GERARDO SILVA

 Son tantos los factores que influyen en este juego, que inmediatamente observamos diferencias insoslayables. Voy a mencionar algunas. En el aspecto técnico, por ejemplo, las capacidades individuales son diversas, no todos tienen las habilidades natas, aprendidas y entrenadas para conducir, dar un pase entrelíneas o definir con eficacia, ni hablar del control orientado, por nombrar fundamentos técnicos. Desde lo táctico, en la inteligencia para entender el juego se manifiestan aún más distancias entre un jugador y otro. El conocimiento de los sistemas, sus organizaciones y la ejecución de un plan, son fundamentos tácticos para algunos más simples y sencillos que para otros. 

Sí ahondamos en la presión alta, el volumen ofensivo, el reagrupamiento defensivo, «el tercer hombre», intensidad y transiciones, entre otros, son conceptos que lleva un buen tiempo aprender, dominar y ejecutar: no todos alcanzan los niveles de excelencia. En lo psicológico, existen futbolistas que cuentan con el apoyo institucional y profesional, otros deben aprender a convivir con el desgaste mental que provoca la actividad, sin asistencia alguna. Si a todo esto agregamos los niveles competitivos y económicos, las distancias son siderales. Por esta razón se hace necesario reflexionar respecto de esta frase tan típica de valientes: “En la cancha son once contra once”.

En el marco de la Copa Chile 2023, Chimbarongo Fútbol Club (foto del nota) recibe en su reducto, «perdón”, en el Elías Figueroa Braden de Valparaíso  a la Universidad de Chile. Los del mimbre, un equipo modesto que representa una pequeña comuna de la Sexta Región, gente trabajadora, que con mucho esfuerzo participa en Tercera División. Es de conocimiento público que en esta categoría «no se pagan sueldos», todos sus futbolistas son menores de 23 años, algunos con formación en el fútbol joven, y otros que provIenen derechamente del fútbol amateur, con escasa experiencia.

Muchos de ellos ni siquiera conocen el estadio Elías Figueroa Braden. Acostumbrados a jugar con un público que no supera las 400 personas, es probable que sus jugadores cuenten con un sólo par de zapatos para entrenar y jugar, esto sin menospreciar ni ofender, por el contrario: soy respetuoso y admirador de este tipo de instituciones que sostienen sus proyectos por un bien social y deportivo. Sólo lo menciono para establecer realidades. 

Chimbarongo enfrentará a un grupo de futbolistas que pertenecen a una de las instituciones más importantes del país, jugadores con capacidades atléticas para competir en la élite, que poseen la infraestructura adecuada para realizar su trabajo profesional, la indumentaria no es tema, asistencia médica de primer nivel y sueldos de millonarios, solo para destacar algunos aspectos que hacen la diferencia, una realidad indesmentible.

 Esto es fútbol, es un juego, y puede pasar cualquier cosa. Esta actividad de pronto nos sorprende. David puede derrotar a Goliat, claro que sí, con un golpe de suerte pueden ocurrir situaciones increíbles.

 La Copa Chile 2023 trae un montón de enfrentamientos con estas características. Sin ir más lejos, la Universidad Católica se medirá con los eléctricos de Deportes Colina, otro equipo de Tercera División. Para algunos equipos de la máxima categoría de nuestro fútbol, la primera fase de Copa Chile es un saludo a la bandera. ¡Cuidado! los equipos grandes deben estar a la altura y ofrecer el mejor espectáculo: tienen la obligación de pasar esta dispar primera ronda. No se vayan a confiar de manera desmedida y llenar sus formaciones de juveniles, pensando que es carrera corrida. Ojo que es partido único y cualquier cosa puede pasar, pero definitivamente (no porque en la cancha sean once contra once), las diferencias son gigantescas.

 Mis respetos y buenos deseos para los equipos pequeños del país, que sea una linda experiencia y digna participación. Por actitud no se van a quedar atrás. La mayor responsabilidad para que nuestro fútbol nivele hacia los estándares de excelencia es de los equipos de la Primera División dignifiquen la profesión haciendo valer con jerarquía las diferencias: es la única forma de elevar los estándares competitivos.