Colo Colo ni se cansa ni se aburre de dar pena, rabia y vergüenza (video)

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Por Eduardo Bruna
Actualizado el 29 de septiembre de 2020 - 11:04 pm

Peñarol 3-0 Colo Colo

Esta vez fue goleado por 3-0 frente al que debe ser el peor Peñarol de la historia de la Copa Libertadores, pero que con lo poquito que mostró le bastó y le sobró para superar a un “Cacique” que sigue sin encontrar el fondo de su estrepitosa caída futbolística, física y anímica.

Por EDUARDO BRUNA

Dentro y fuera de la cancha, Colo Colo al parecer no se cansa ni se aburre de protagonizar papelones. Frente al peor Peñarol que hemos visto en la historia de la Copa Libertadores, el “Cacique” perdió por 3-0 dejando la misma lastimera impresión que durante todo el año ha venido reiterando, para preocupación e indignación de sus hinchas, que no entienden ni se explican cómo es que se ha llegado a esto.

Y esto es un equipo que marcha penúltimo en la competencia local y que, por supuesto, cualquier confrontación internacional, frente al equipo que sea, tiene que necesariamente quedarle excesivamente grande. 

Es verdad, y los propios uruguayos lo saben: este Peñarol no resiste comparación con otras escuadras conformadas por la flor y nata del fútbol “charrúa”, más aportes de foráneos fuera de serie, como “Don Elías”, el peruano Joya o el ecuatoriano Spencer. Pero aún así este desjerarquizado cuadro “carbonero” resultó mucho equipo para un Colo Colo que hace transitar a sus hinchas por la vergüenza, la conmiseración, la lástima y la indignación. 

Es que no se puede jugar peor. No se puede ser tan poquita cosa cuando Colo Colo, en épocas pretéritas sin Sociedades Anónimas y sin estos iluminados que llegaron a usurpar el club, era primer actor a nivel casero y absolutamente competitivo a nivel internacional. ¿A quién culpar de este desastre apocalíptico?

¿A Mario Salas por conformar un equipo absolutamente mal estructurado? ¿A Gualberto Jara por atreverse a tomar este fierro caliente sabiendo que el plantel albo, absolutamente sobrevalorado, se caía a pedazos? ¿A Marcelo Espina, como poseedor de una cuota importante de responsabilidad en los refuerzos llegados? ¿A Blanco y Negro, por ser dirigentes para un chiste y que no tienen la menor idea de fútbol? ¿A los jugadores?

Todos han aportado su cuota para este desastre, pero sin duda que, aunque parezca paradojal, los menos culpables son los jugadores.

No tiene culpa el “Mati” Fernández de que la Concesionaria haya hecho lo imposible por recuperarlo cuando su físico ya no le da. No tiene culpa el peruano-uruguayo Costa de que lo mantengan en el equipo cuando ha dado reiteradas pruebas de ser una absoluta nulidad. No tiene culpa Leonardo Valencia de que lo hayan traído como “armador” en circunstancias de que no tiene los atributos para ello. No tiene culpa Blandi de que por él hayan pagado una millonada cuando, aparte de no hacer goles y tampoco agarrarla ni con la mano, demuestra reiteradamente muy pocas ganas de jugar. No tienen culpa De la Fuente o Parraguez de estar en Colo Colo, careciendo por completo de la capacidad y calidad para tener un lugar en el equipo más difícil y exigente de todos.

Se esperaba este nuevo desastre frente a Peñarol. En ese sentido, Colo Colo se ha vuelto un equipo previsible. ¿Alguien sensato y conocedor del fútbol podía esperar otra cosa de un equipo que, en un campeonato normal y sin porcentajes, estaría en estos momentos descendiendo?

La incógnita, si es que en algún momento la hubo, sólo se prolongó hasta el minuto 23, cuando tras un córner Suazo cabeceó hacia atrás habilitando con su desvió al central Kagelmacher, que la empujó a las mallas en la boca del arco. ¿Qué podía hacer este pobrecito Colo Colo que ni siquiera a nivel local se procura oportunidades de anotar? ¿Qué, cuando a las penosas carencias técnicas de varios de sus jugadores se suma una velocidad inexistente y un estado físico lamentable? ¿Cómo puede ser que de diez ganen -y con suerte- una sola pelota dividida?

Digamos, para graficar esta pobreza futbolística franciscana de Colo Colo, que el único testimonio ofensivo de la primera etapa se condensó en un tiro libre de Valencia que se estrelló en el travesaño.

Si alguna duda quedaba acerca del desenlace de este partido, se despejó en el minuto 57, cuando desde fuera del área Torres la puso en un ángulo, con todos los jugadores albos como privilegiados espectadores. Peñarol, todo un equipito, era mucho equipo para un Colo Colo que cae y cae y parece nunca tocar fondo.

Cerca del final, el ingresado Urretavizcaya puso el 3-0 con remate de distancia que contó con la complicidad de un adelantado Miguel Pinto, y lo que era ya derrota inapelable se transformó en goleada y en paliza.

Sacar cuentas acerca de lo que le espera a Colo Colo, con seis puntos y un partido pendiente frente al Wilstermann boliviano, parece del todo inconducente, un ejercicio inútil y más propio de masoquistas. De partida, suma menos cinco en goles y con este equipito de tres pesos sería delirante esperar una goleada de proporciones en ese último compromiso, aparte de tener que esperar lo que ocurra entre Peñarol y el Paranaense en Montevideo. Además, ¿para qué? Si en la fase de grupos su producción ha sido penosa, fácil es imaginarse lo que le espera en octavos, cuando ya los discretos y los malos queden fuera de carrera.

Así como en la primera etapa la única aproximación alba la constituyó ese tiro libre de Valencia, en el segundo tiempo sólo Fuentes, con un disparo desde fuera del área, obligó al meta uruguayo Dawson a exigirse algo. Porque el resto del tiempo el pobrecito se aburrió a mares por culpa del remedo de equipo que tuvo al frente.

Para completar este sainete, Gualberto Jara ordenó dos cambios en el minuto 89. Sacó a Paredes y a Bolados para hacer ingresar a Parraguez y al juvenil Espinoza. Ponte serio, Gualberto, que el momento dramático de Colo Colo no está para chistes.

PORMENORES

Partido de Copa Libertadores, válido por la quinta fecha del Grupo C.

Estadio: “Campeón del Siglo” de Montevideo.

Arbitro: Juan Gabriel Benítez, del Paraguay.

PEÑAROL (3): Dawson; González, Formiliano, Kagelmacher, Piquerez; Gargano (71’ Alvarez Wallace), Trindade; Pellistri (81’ Rodríguez), Terans, Torres (75’ Urretavizcaya); Alvarez Martínez.

COLO COLO (0): Pinto; Campos, Fuentes, Insaurralde, De la Fuente; Suazo, Carmona (64’ Opazo), Valencia; Bolados (89’ Espinoza), Paredes (89’ Parraguez) y Costa (73’ Fernández).

GOLES: Para Peñarol, Kagelmacher a los 23’, Torres a los 57’ y Urretavizcaya a los 83’.

Tarjetas amarillas: Fuentes, Carmona, De la Fuente y Bolados, de Colo Colo.

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