Christian Garín: el renacer de una promesa

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Por Rodrigo Sánchez
Actualizado el 30 de octubre de 2018 - 8:37 pm

Copa Davis: Christian Garin vs Eduardo Struvay.

Ya con dos años de edad, tomó su primera raqueta y apenas 12 meses más tarde, sus padres (Claudia y Sergio) decidieron llevarlo desde su natal Arica a 309 km para integrarse al Club Cavancha. Era el punto de inicio del camino de Christian Garín como tenista.

Posteriormente pasó por el Club Chile y el Colegio Alcázar (con orientación militar, al cual llega por circunstancias familiares), en Las Condes, Santiago, pero las ocho horas diarias de entrenamiento le impedían estar en el establecimiento con normalidad. Sus primeras prácticas las realizó en la cancha ubicada en las torres del Alto Mando del Ejército, con los profesores Egoen Haase y Dalibor Bonacic. Por este motivo debió trasladarse al Athletic Study Center, establecimiento para deportistas.

Junto con ello y para dar el salto, ingresó a la Academia T1, dirigida por Marcos Colignon y Luis Guzmán, compartiendo en cancha con otros tenistas como Cristóbal Saavedra, Guillermo Rivera y Gonzalo Lama, entre otros.

Recuerdo como si fuera ayer el título en la Copa del Mundo de tenis por equipos en la categoría Sub 14, en conjunto con Bastián Malla y Sebastián Santibáñez, superando al equipo italiano. El primer punto de la final, disputado en República Checa, lo dio Garín, tras derrotar a Filippo Baldi por 6-2 y 7-6 (2), pero Malla no pudo ante Gianluigi Quinzi y cayó por 1-6 y 3-6. Luego, en el duelo decisivo, la pareja chilena derrotó por parciales de 6-3 y 6-1, logrando así, el campeonato mundial de la categoría. Este sería el gran paso de Garín en su corta carrera tenística. Campeón del torneo Sub 14 Ambassadors Tennis Cup, a fines del año 2010. En la final, Garín venció al estadounidense Frances Tiafoe, por 6-2 y 6-3.

Un año después conseguía su primer título ITF, al coronarse en Paraguay (un 24 de abril) con apenas 14 años (la mayoría de los jugadores eran de 18 años), lo que invitaba a soñar…

Es más, sólo con 15 años, en el Futuro Chile 1 (Quillota), consiguió su primer triunfo como profesional y de paso aseguró la primera unidad en el ranking de la ATP, tras recibir una invitación y vencer en el duelo inicial al colombiano Felipe Mantilla (1016° ATP en ese entonces), por 6-2 y 6-4. De esta forma, Garín se transformó en el jugador nacional más joven en el actual escalafón mundial, superando incluso a Marcelo Ríos, Fernando González y Nicolás Massú, quienes entraron al ránking, pasados los 16 años. Una semana más tarde, en el Futuro 2 del Estado Israelita, obtenía un gran triunfo sobre el 3 de Chile, Cristóbal Saavedra, en primera ronda.

Estas buenas actuaciones llevaron al nortino a saltarse la categoría 16 años (jugó 15 torneos en la categorías de 18 años), con grandes resultados, ya que ese año logró meterse entre los mejores 50, gracias a sus buenos resultados en la gira sudamericana.

Y no sólo eso: en 2012, fue el chileno más joven en debutar por Copa Davis, al haber jugado con 16 años y 1.197 días ante Simone Bolelli, en la serie frente a Italia, en Nápoles, por el repechaje del grupo mundial.

Si bien cayó en su debut, por parciales de 6-4 y 6-3, se le vio muy bien en la cancha e ilusionaba con un futuro prometedor. Garín aguantaba muy bien el tenis del número 79° de la ATP en ese periodo, y por momentos lo hizo ver débil, aunque el resultado del partido consignó una derrota.

Pero lo mejor venía en 2013, en el tan comentado campeonato de Roland Garros Junior, derrotando por 6-4 y 6-1 al alemán Alexander Zverev, además de llegar a la final de dobles junto con Nicolás Jarry. Ese mismo año se transformó en el tenista chileno más joven en ganar un partido ATP, con tan solo 16 años, 8 meses y 6 días, esto luego de pasar a la segunda ronda, derrotando al serbio Dusan Lajović, 160° del ránking ATP, por 6-3 y 6-4.

Alguna vez señalé que es fácil hacer mierda a un jugador tras un teclado, particularmente a Garín y a Bastián Malla. A ambos se les ha tratado drásticamente. La crítica ha sido despiadada a partir de lo que expuse en los párrafos anteriores: ¿cuántos proyectos han quedado en el camino? ¿cuántos juniors terminan “desinflándose” por distintas circunstancias? Primero hay que analizar el rigor de la competencia, la calendarización, los torneos en esta parte del mundo, la preparación física y principalmente los recursos.

No olvidemos que Garín ha derrotado a ilustres como Nicolás Almagro, Denis Istomin, Donald Young, Marinko Matosevic, Stefanos Tsitsipas, Alejandro Falla, Taro Daniel, Jürgen Zopp, y Bjorn Fratangelo.

Ojo, que las comparaciones son “odiosas”…

Garín no puede ser contrastado con los antes mencionados, mucho menos con Nicolás Jarry. Son caminos distintos, cada uno con su sello, su estilo y forma de jugar. El tema lo tenía complicado, comentarios desagradables de gente que con suerte ha tomado una raqueta, el alcance de las redes sociales y muchas otras situaciones más allá del perímetro de la cancha lo llevaron a un estrés agudo.

Hoy cuenta con un buen equipo de trabajo, con un nuevo esquema de juego, más ordenado, incluso, con la calendarización y una gran preparación física. Va partido a partido y ya no se pone metas altas en lo cuantitativo. Como lo dijo a La Tercera: «Es un buen comienzo”.

Olvidémonos del chico fastidioso que bota partidos, que se frustra y discute con quien se le cruce enfrente. Hoy está enfocado y claro está, más maduro. Poco a poco, Christian Garín está entendiendo que la mente debe ser su mejor aliada.

Llegó la hora de reformularse y renacer. Christian Garín vive la mejor temporada de su carrera: hoy apareció en el puesto 89° ATP y, con este ránking, podrá disputar torneos ATP 250 e ingresar directo a los Grand Slams. Al menos hasta marzo. Esto le permitirá ir a Oceanía en las semanas previas al primer major de la temporada y realizar la gira sudamericana en febrero. Además, podrá apostar a las clasificaciones de los Masters 1.000.

Desde el punto de vista de los puntos, una semifinal de un 250 equivale a ganar un challenger. En el caso de un 500, basta con llegar a cuartos de final para igualar un título en esta categoría.

CAMBIOS SUSTANTIVOS

Es necesario destacar que el tenista nacional ha implementado tres cambios trascendentales en su carrera para buscar el gran salto:

1.- Fin de la relación con Horacio Matta. Garín cerró su ciclo con el reconocido entrenador nacional, el cual se inició el jueves 23 de noviembre del 2017, tras un paso sin los frutos esperados con el español Toni Nadal.

El trabajo fue arduo y rindió los frutos, pues con Matta escaló del puesto 305° al 169°, lejos su mejor salto en el escalafón mundial desde que es profesional el 2011. ¿Qué pasó? El técnico señaló a Emol que “trabajamos harto y muy duro. Cambió muchas cosas en su tenis y mejoró bastante su ránking, pero a mí me gustan las cosas en una línea y siempre le dije a Christian que fuera autocrítico. Quizás fui duro con él, porque digo las cosas como son. Sobre todo con su actitud y por ahí eso le cayó mal y decidió no seguir conmigo”.

Agregó que “tuvimos un muy buen progreso, pero llega el punto que digo las cosas como las siento. Uno debe ser consecuente con las ideas que tiene en su disciplina. Si te digo que vas a jugar tres torneos seguidos y tú dices que sólo uno porque estás cansado eso puede durar un par de veces, pero a la tercera empiezas a tener problemas y roces”.

En esa línea, Matta fue claro: “Para seguir progresando debes tener autocrítica. Yo, como entrenador, me equivoco mucho, me equivoco todos los días. Pero lo que te hace crecer, y puede que esté equivocado nuevamente, es saber que uno se equivocó y tratar de tener esa autocrítica para mejorar, sino es súper difícil mejorar si uno piensa que el resto se equivoca”.

2.- Un nuevo entrenador en su carrera. Luego de terminar su relación profesional con Horacio Matta, con quien subió más de 200 lugares este año, Garín se abocó a la búsqueda de un nuevo entrenador con el que pueda dar el ansiado salto al Top 100. Así, el número dos del país comenzó a trabajar con el argentino Andrés Schneiter.

El «Gringo», como es conocido el técnico transandino, ganó dos títulos ATP en dobles y luego condujo la carrera de sus compatriotas Franco Squillari, Mariano Puerta y Agustín Calleri. También trabajó con varios tenistas chilenos, entre los que destacan Paul Capdeville, Bastián Malla y Nicolás Massú.

El argentino Andrés Schneiter estaba con el brasileño Rogerio Dutra Silva y, ahora, con el argentino Juan Ignacio Londero. “Christian me habló en Wimbledon, jugó justamente contra Londero allí y luego pasó la qualy. Me comentó si lo podía ayudar y quedamos de acuerdo. Ahora ya está entrenando con nosotros y se une al equipo que tenemos con Juan”, señaló a El Gráfico Chile.

“Es un chico muy fuerte, explosivo, aguanta muy bien los tiros , además tiene tiros potentes, tiene un gran revés y muy buena devolución. Me parece que la derecha y el servicio hay que trabajarlos un poquito, pero en general tiene un muy buen tenis. Lo vimos en Wimbledon, donde le ganó a Londero, después pasó la qualy y estuvo cerca de superar la primera ronda”, agregó el trasandino.

“Son tiempos muy distintos los de Europa y Sudamérica, acá hay mucha presión por la expectativa que generó cuando era más joven. Pero hoy Christian está mucho más maduro y hay que trabajar algunas cosas para sacarle la presión de encima. Su actitud ha cambiado bastante, pero hay que seguir trabajando eso, aumentar su confianza, porque sabemos que tiene mucho potencial”, complementa Schneiter.

“Va todo de la mano, aceptar las frustraciones que sufre, debe controlar sus emociones en la cancha para ser más sólido durante los partidos, pero como digo todo es parte del trabajo que vamos a realizar desde ya, estamos muy confiados en él”, concluyó.

3.- Octagon y una nueva “representación”. El tenista nacional, según publicación de La Tercera, debió tomar algunas decisiones fuera de la cancha, pues desde junio se encontraba sin entrenador y ya no trabajaba tampoco con Goramendi, la empresa de Rafael Nadal, que lo representaba desde 2013.

El chileno selló su vínculo con Octagon, una de la agencias de representación más importantes del mundo y que está diversificada en varios rubros. De hecho, son dueños de diversos torneos ATP, entre ellos el de Quito (ex Viña del Mar), el de Sao Paulo, el de Kitzbühel y el Masters 1.000 de Cincinnati. Además, cuenta con figuras como el belga David Goffin, la checa Karolina Pliskova y algunas leyendas, como Michael Chang, Gustavo Kuerten y Martina Hingis. También, su extenso catálogo incluye a Anna Kournikova, Amelie Mauresmo, Roberto Martínez, técnico de la selección de Bélgica, tercera en el último Mundial de Rusia; al astro de la NBA Stephen Curry y al legendario nadador Michael Phelps.

En el entorno de Garín hay mucha confianza de que pueda acceder pronto a la élite del tenis, por lo que este acuerdo busca allanar el camino. Hoy ha vivido un renacer y está entre los top 100, algo inesperado a inicios de temporada (arrancó como 312). En ese entonces, perdía ante el ecuatoriano Emilio Gómez en la primera ronda del Futuro 1 de Estados Unidos y en las semanas siguientes caería hasta el lugar 373, números que hacían dudar de que el chileno tuviera el ansiado despegue.

Sin embargo, en el siguiente torneo (Challenger de Newport), encendió la esperanza. Desde la qualy, llegó hasta las semifinales y comenzó a remontar posiciones, cumpliendo uno de sus objetivos de 2018. En estos momentos, desistió de participar en Guayaquil, cerrando así una temporada de ensueño y con proyecciones aún mejores.