Católica salió herida de La Calera
La UC no sólo se inclinó 2-1 ante el cuadro Cementero, también perdió al Gato Silva por una fractura de tibia y peroné que lo tendrá alejado de las canchas al menos por el resto de la temporada.
La fractura de Francisco Silva marcó un antes y un después en un partido que de la nada comenzó a ponerse áspero, luego de una supremacía marcada por La Calera y que le significó ponerse dos goles arriba antes de los 10 minutos. De hecho, los locales en su primer avance pudieron batir a Toselli, que con muchas dudas intentó cortar un centro dejando el balón vivo en el área, lo que fue aprovechado por Juan Leiva –con un golazo- cuando apenas iban 58 segundos de juego.
Católica se vio tan sorprendida que en un nuevo avance La Calera anotó el segundo, por intermedio de Larrondo que con un cabezazo dejó estático al meta de la UC (8`). A esas alturas el arranque del partido válido por los cuartos de final de la Copa Chile más bien parecía de un pleito de la Sudamericana o en menor medida de la Libertadores, competiciones en que como visitante Católica recibió muchos en los primeros minutos.
Pero La Calera quiso otra cosa, porque lejos de sostener su dominio con buen fútbol, prefirió apostar por la refriega. Marcelo Larrondo, por ejemplo, debió dejar la cancha luego de propinarle un codazo a Huerta, pero Deischler sólo estimó que el golpe ameritaba cartulina amarilla.
Y a los 23` llegó el momento en que se paralizó el partido, cuando Matías Laba se barrió –presumiblemente sin mala intención- y lesionó gravemente al Gato Silva, que fue intervenido en la misma jornada de domingo por una fractura de tibia y peroné, lesión que lo dejará al margen por el resto de la temporada y el arranque de la próxima.
El árbitro en primera instancia le mostró amarilla al calerano, pero al ver la magnitud de la lesión finalmente lo expulsó, en una decisión que terminó por modificar el trámite del partido, porque a partir de ese momento el club Cementero mostró otra disposición en la cancha, y la Católica también.
Si bien costó que los jugadores se sacudieran del shock por ver sufrir a un compañero de profesión, al cabo de unos minutos las cosas parecieron volver a la normalidad en la cancha, donde la UC se apoderó del dominio de las acciones y de las llegadas más claras, como la que terminó en el descuento en una jugada en la que participaron Magnasco y Sáez, quien en definitiva rozó mínimamente el balón para descolocar a Batalla (38`).
Antes de finalizar el primer tiempo Juan Cornejo tuvo dejar la cancha por un esguince en su rodilla derecha, lo que motivó el debut de Yerco Oyanedel, lateral zurdo que respondió.
En el complemento la UC mereció empatar, pero la impericia frente al arco, y también una cuestionada decisión de Deischler que anuló un gol a Sáez, lo impidieron. Una y otra vez la UC se acercó al empate, pero sus jugadores no estuvieron finos ante un cuadro que intentó cerrar el partido entendiendo que la ventaja había que defenderla a toda costa al jugar desde el primer tiempo con uno menos. Hasta los 87`, cuando también se fue expulsado Magnasco por doble amonestación.
Será una linda revancha la del 12 de octubre (20:00 horas, en San Carlos), para buscar a esas alturas al último clasificado para las semifinales de la Copa Chile.
Pormenores
Estadio: Nicolás Chahuán.
Público: 3.500 espectadores, aproximadamente.
Árbitro: César Deischler.
La Calera (2): Batalla; Andía, Vilches, Alvarado, Navarrete; Lava, J. Leiva, Rodríguez (75` Figueroa), Y. Leiva (75` Leyton), Stefanelli; Larrondo (61` Monreal).
DT: Francisco Meneghini.
U. Católica (1): Toselli; Magnasco, Lanaro, Huerta, Cornejo (46` Oyanedel); Silva (31′ Fuentes), Aued, Carreño (67` Riascos); Vargas, Sáez y Buonanotte.
DT: Gustavo Quinteros.
Goles: 1-0, 1′: J. Leiva (LC); 2-0: 8′, Larrondo (LC); 2-1: 38′: Sáez (UC).
Tarjertas amarillas: Leiva y Larrondo (LC); Aued, Fuentes y Riascos (UC)
Tarjeta roja: 23` Matías Laba (LC).
