Caso “Bruma”: hallazgo del celular de vigía del “Cobra” provoca nuevas dudas

El teléfono del fallecido tripulante del «Cobra» fue encontrado a más de 40 kilómetros de su cuerpo, lo que inquieta a las familias de los pescadores desaparecidos en Coronel.

Imagen del autor

Por Cristián Carrión
Actualizado el 16 de abril de 2025 - 6:24 pm

Este miércoles hubo una ceremonia de despedida de los pescadores desaparecidos / Foto: AGENCIAS

A más de dos semanas del naufragio de la lancha pesquera “Bruma” en Coronel, el caso sigue sumando interrogantes. Este martes la Armada dio por finalizada la búsqueda oficial de los siete tripulantes aún desaparecidos. Sin embargo, nuevos antecedentes reactivaron la preocupación de los familiares.

Uno de los focos está puesto en la misteriosa muerte de Juan Sanhueza Henríquez, vigía del buque mercante “Cobra”, nave que permanece incautada mientras se investiga su eventual implicancia en la tragedia ocurrida el pasado 28 de marzo frente a las costas del Biobío.

La inquietante ruta del vigía antes de morir

Sanhueza, trabajador de la empresa Blumar, fue encontrado sin vida una semana después de haber desaparecido. Previamente, había decidido ir por cuenta propia a declarar ante la Policía de Investigaciones.

Salió desde Talcahuano y, según los antecedentes, se bajó en la Vega Monumental de Concepción antes de dirigirse a Coronel, donde se le perdió el rastro.

Desde Blumar, el gerente Gerardo Balbontín lamentó su fallecimiento, apuntando a la presión emocional que enfrentó: “Juan no resistió esa presión social, esa presión sicológica”, sostuvo.

No obstante, lo que más inquieta a las familias de los pescadores desaparecidos es el hallazgo del teléfono móvil de Sanhueza en Parque Tumbes, a más de 40 kilómetros de donde apareció su cuerpo, lo que consideran un hecho inconsistente con la versión oficial de suicidio.

Sospechas por el manejo del caso

El ex abogado de la familia Sanhueza, Misael Ocares, relató que en los días previos a su desaparición, el vigía fue citado casi a diario a la empresa. “Llegaba por las tardes y lo notaban cada vez más preocupado, más ansioso”, aseguró.

Tras la muerte del trabajador, Ocares fue apartado del caso por decisión del hijo del fallecido, quien le negó acceso a la carpeta investigativa, lo que ha contribuido a aumentar la sensación de incertidumbre en el entorno de las víctimas del “Bruma”.

Mientras la investigación continúa, las familias de los pescadores desaparecidos esperan que las autoridades aclaren no sólo las circunstancias del naufragio, sino también los eventos que rodearon la muerte de Sanhueza, pieza clave en un caso que sigue envuelto en dudas.

Ceremonia simbólica para despedir a los fallecidos

Familiares de los siete pescadores artesanales de la lancha Bruma, realizaron este miércoles una emotiva despedida en alta mar.

La ceremonia simbólica se llevó a cabo en el punto donde la embarcación fue vista por última vez, conocido como la «boya de la Bruma».

El traslado hasta el lugar -ubicado a 15 millas náuticas al noroeste de la Isla Santa María- fue realizado por la Armada en el remolcador Janequeo.

Al iniciar el recorrido, el almirante Arturo Oxley, comandante en jefe de la Segunda Zona Naval de Talcahuano, se dirigió a los presentes: “Les quiero agradecer que hayan venido hoy, y esperamos que sea una jornada de recogimiento muy significativa para todos ustedes”, expresó por altoparlante.

En el lugar, los familiares -junto a pescadores artesanales que acudieron al llamado- lanzaron al mar múltiples coronas de flores como gesto final de homenaje a las víctimas del naufragio.