Buque médico chino no tuvo luz verde en Chile
El “Silk Road Ark”, hospital flotante de alta complejidad, llegó a Valparaíso bajo la misión “Harmony-2025”, pero no obtuvo autorización sanitaria para atender pacientes.
El arribo del «Silk Road Ark» al puerto de Valparaíso abrió un debate sanitario y diplomático.
La nave, perteneciente a la Ejército Popular de Liberación, recaló en la costa chilena como parte de una gira internacional con fines médicos y de cooperación, aunque sin posibilidad de desplegar operativos clínicos en territorio nacional.
Tecnología hospitalaria en alta mar
Con 178 metros de eslora y un desplazamiento cercano a las 10 mil toneladas, el buque es el segundo hospital oceánico de gran escala construido por China. Su infraestructura replica la de un centro asistencial de mediana complejidad en tierra firme.
Entre sus capacidades destacan:
-300 camas de hospitalización.
-20 unidades de cuidados intensivos.
-Ocho pabellones quirúrgicos.
-14 especialidades clínicas, incluidas cirugías generales, ginecología y oftalmología, además de medicina tradicional china.
-Equipamiento avanzado como tomografía computarizada y sistemas de diálisis.
-Helipuerto operativo con un helicóptero Harbin Z-8 para evacuaciones aeromédicas.
Permiso denegado
La tripulación manifestó su disposición a realizar atenciones gratuitas para la comunidad local. Sin embargo, la Secretaría Regional Ministerial de Salud negó la autorización, impidiendo la ejecución de procedimientos médicos durante su estadía.
La negativa se suma a lo ocurrido en otras escalas de la travesía, donde tampoco se concretaron prestaciones sanitarias, pese a que el itinerario oficial incluye recaladas en países de Oceanía, el Caribe y América Latina.
Misión global
La operación “Harmony-2025” contempla puertos en Nauru, Fiji, Tonga, México, Jamaica, Nicaragua, Barbados, Brasil, Uruguay, Chile, Perú y Papúa Nueva Guinea. La ruta confirma el carácter diplomático y estratégico de la misión, que combina cooperación sanitaria con presencia naval en distintas regiones del mundo.
Aunque en Chile no se habilitó atención clínica, la presencia del hospital flotante puso en relieve la creciente proyección marítima y médica del gigante asiático, así como los estándares regulatorios que rigen el ejercicio de la salud en territorio nacional.
