Aumentaron las denuncias en 2024 y bajaron detenciones
Las denuncias recibidas por Carabineros y PDI crecieron durante 2024, aunque las detenciones experimentaron una baja general. El reporte también revela un aumento en la población penal.
El informe de Estadísticas de Seguridad y Justicia 2024 del INE reveló que Carabineros recibió 1.457.330 denuncias el año pasado, un 12% más que en 2023.
Sin embargo, las detenciones en flagrancia disminuyeron un 6%, sumando 213.993 casos. En total, fueron 261.392 personas detenidas, con una marcada mayoría de hombres (80,6%).
Violencia intrafamiliar en cifras
En delitos vinculados a violencia intrafamiliar, 24.629 personas fueron arrestadas, el 74,5% hombres y el 25,5% mujeres.
La PDI también registró un alza de denuncias, llegando a 92.993, aunque sus detenciones cayeron un 14,7% respecto al año anterior, alcanzando 29.888.
Causas judiciales y población penal
El Poder Judicial tramitó 650.507 causas penales en 2024, junto a 128.330 procesos por violencia intrafamiliar en juzgados de familia. Gendarmería reportó un promedio anual de 147.511 personas privadas de libertad, 9.075 más que en 2023, de las cuales casi el 89% son hombres.
Un panorama que preocupa
El alza en las denuncias, junto a la baja en detenciones, refleja un escenario en que la percepción de inseguridad y la frecuencia de delitos no siempre se traduce en resultados judiciales inmediatos. Las autoridades advierten que la tendencia exige reforzar tanto la investigación como las estrategias de prevención en todo el país.
El incremento de denuncias y la caída en detenciones plantea un desafío estructural para el sistema de seguridad y justicia en Chile. Expertos señalan que la brecha podría deberse a una combinación de factores, como la falta de recursos policiales, demoras en los procesos investigativos y estrategias preventivas poco efectivas frente a delitos de alta reincidencia.
Un delito en alza
La violencia intrafamiliar, que continúa registrando cifras elevadas, evidencia la urgencia de fortalecer mecanismos de protección y asistencia temprana a las víctimas.
Además, el aumento sostenido en la población penal tensiona la capacidad de Gendarmería, lo que obliga a repensar políticas de reinserción y control.
Este panorama revela que las cifras no sólo reflejan criminalidad, sino también el nivel de respuesta institucional, un indicador clave para medir la confianza ciudadana en las autoridades.
