Abuelas de Plaza de Mayo hallan a nieto 133
Las mujeres siguen buscando a unas 300 personas nacidas durante el cautiverio de sus madres bajo la dictadura militar argentina.
Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: TWITTER
Las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron que fue encontrado el nieto 133 secuestrado durante la dictadura militar que gobernó Argentina entre 1976 y 1983, que dejó un triste saldo de unas 30 mil personas desaparecidas y unos 300 niños arrebatados a sus madres al nacer mientras estaban en cautiverio.
El hallazgo anunciado por la agrupación humanitaria corresponde a un sobrino de Mario Santucho, líder fundador de la organización guerrillera Partido Revolucionario de los Trabajadores y su estructura militar, el Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP) y cuya madre, Cristina Navajas, fue secuestrada en 1976 y permanece desaparecida.
En la conferencia de prensa de anuncio estuvieron Miguel “Tano” Santucho, uno de los tres hijos de Navajas, y el padre de estos, Julio César Santucho.

“Esta búsqueda no se puede sostener sin el acompañamiento de todos. Siempre tuve varios brazos sosteniéndome. Eso fue muy importante. Mi pensamiento hoy es para mis hermanos y hermanas que siguen buscando. Les deseo que les pase a todos lo que me toca a mí”, dijo Miguel Santucho.
Agregó que “la familia se amplió por lo menos con tres personas: un hermano y dos sobrinos”.
El nieto hallado se reencontró este viernes con su familia, poco antes de realizarse la rueda de prensa en la que él no participó. Anteriormente los hermanos se habían conocido a través de una videollamada.
“Él expresó el deseo de conocernos. Estaba contento y sorprendido. La magnitud de eso que encontró le va a llevar tiempo procesarlo. Pero no puedo dejar de decirles que es hermoso, que es un chico hermoso. Tengo la sensación de haber encontrado a un ser luminoso. El abrazo que nos dimos es para siempre”, refirió Santucho.
El nieto es ya un hombre de 46 años que se acercó de manera espontánea a Abuelas de Plaza de Mayo. Fue secuestrado por una pareja formada por un militar y una enfermera que tenían ya una hija 20 años mayor. Fue la hija de esa pareja quien le informó hace unos cinco años que ellos en realidad no eran sus padres.
Cristina Navajas, también militante del PRT-ERP, fue secuestrada el 13 de julio de 1976, cuando tenía dos meses de embarazo, junto a su cuñada, Manuela Santucho, y una amiga, Alicia Raquel D’Ambra.
En el departamento de donde se las llevaron quedaron a solas tres niños pequeños: los dos hijos de Cristina Navajas y otro de Manuela Santucho. Los dos hermanos fueron sacados luego de Argentina a Italia, donde estaba su padre. Al momento del secuestro de su madre, Miguel Santucho tenía nueve meses de edad y su hermano Camilo, tres años.
“Es una victoria de la democracia y una derrota de la dictadura, porque ellos nos querían quitar a nuestros hijos y los estamos recuperando”, declaró el padre, Julio César Santucho.
El PRT tuvo su apogeo entre los años 1965 y 1977, y a principios de 1974 impulsó la creación de la Junta de Coordinación Revolucionaria, que también integraron el Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros) de Uruguay, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), de Chile, y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), de Bolivia.
El ERP, su brazo armado, fue una organización guerrillera de orientación trotskista que actuó en la década de 1970, y que tenía a uno de sus aliados en el grupo Montoneros. Abarcaba una estructura mucho más amplia, y sus filas estaban constituidas por los militantes del PRT más aquellos combatientes de diferentes capas sociales y distintas extracciones políticas que aceptaran combatir asumiendo el programa del ERP.
Mario Roberto Santucho murió en 1976, en medio de un supuesto enfrentamiento en Villa Martelli, cuando un grupo militar rodeó la casa en la que se encontraba junto con otros líderes del ERP. Se desconoce dónde están sus restos. De sus familiares, 10 permanecen desaparecidos.
