Irán: EEUU podría usar bombas “destructoras de búnkeres”

La GBU-57 o bomba Massive Ordnance Penetrator (MOP) puede destruir la mayor instalación nuclear iraní. El aparato es capaz de perforar la tierra y llegar a gran profundidad antes de explotar. Esto es lo que debe saber sobre estas “armas secretas”.

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Por Andrés Alburquerque
Actualizado el 18 de junio de 2025 - 11:37 pm

Aviadores observan una GBU-57  en la base Whiteman, de la Fuerza Aérea en Missouri. Foto: US AIR FORCE

Al entrar en el séptimo día la escalada del conflicto entre Israel e Irán, Estados Unidos parece estar cada vez más cerca de participar activamente. “Puede que lo haga. Puede que no lo haga. Quiero decir que nadie sabe lo que haré”, dijo el presidente Trump este miércoles.

Israel argumenta que su asalto a Irán es necesario para evitar que el país construya un arma nuclear, lo que considera una “amenaza existencial”. Ese es también el objetivo de EEUU, que la semana pasada estuvo en negociaciones con Irán sobre la limitación de sus capacidades nucleares.

Pues bien, la instalación nuclear más fortificada y mejor protegida de Irán, llamada Fordow, está enterrada en las profundidades de una montaña. Y solamente Estados Unidos dispone de bombas de 30 mil libras “rompebúnkeres” capaces de alcanzarla. Las bombas Massive Ordnance Penetrator (MOP) y los bombarderos furtivos B-2 necesarios para lanzarlas.

“Israel no puede destruir el programa de Teherán por sí solo”, afirma Aaron David Miller, investigador principal de Carnegie Endowment for International Peace. El grupo de reflexión no partidista advierte que “si se detienen y sobrevive, será visto como una derrota”.

¿Cómo son las bombas?

El lanzamiento de prueba de una MOP 432.

El término “bunker buster” (rompebúnker) es amplio y se utiliza para describir cualquier bomba diseñada para penetrar profundamente bajo la superficie antes de explotar. Se remontan a la Segunda Guerra Mundial, pero se desarrollaron considerablemente durante la Guerra del Golfo.

Ryan Brobst, experto en municiones de la Fundación para la Defensa de las Democracias y que es crítico con Irán, afirma que una idea errónea común sobre las bombas antibúnker es que dependen de una gran cantidad de explosivos para hacer su trabajo.

“Lo que realmente las diferencia de otras bombas es su carcasa de acero endurecido. En realidad suelen tener una carga explosiva menor que otras. Pero es la carcasa lo que les permite excavar en el suelo, algo así como un taladro, y luego destruir los objetivos”, dice Brobst.

La bomba GBU-57 o MOP es una de las bombas no nucleares más pesadas y potentes del arsenal estadounidense. Pesa 30 mil libras (unos 13 mil 607 kilos) y miden más de seis metros. Nunca antes se utilizaron en combate.

Un bombardero furtivo

Expertos dicen que la GBU-57 se desarrolló más recientemente pensando justamente en las instalaciones nucleares iraníes.

Pero las instalaciones de Fordow son secretas, y se desconoce su profundidad exacta.

“Así que, si un arma no pudiera penetrar, tendría que lanzarse otra en el mismo agujero que la anterior. Perforar más y explotar”, dice Brobst. Sin embargo, si fueran necesarias varias descargas, supondría un riesgo mayor.

Debido a su tamaño, la GBU-57 debe lanzarse desde un bombardero furtivo B-2, que sólo posee Estados Unidos. Israel no dispone de bombarderos pesados capaces de transportar semejante arma.

“No se trata de una bomba que podamos dar a las fuerzas aéreas israelíes para que la utilicen”, afirma Trevor Ball, de Armament Research Services. El investigador asociado de la empresa de análisis de municiones es, además, un antiguo técnico de desactivación de artefactos explosivos del ejército estadounidense.

No es la solución

“No es tan sencillo como que Estados Unidos vuele un avión de carga y diga: ‘Aquí tienes’”, afirma Ball.

La mayoría de los expertos creen que el GBU-57 podría causar una destrucción grave (posiblemente irreparable) en Fordow. “Podría causar daños reales. Pero la verdadera pregunta es si sería suficiente para detener el programa nuclear de Irán. ¿Cómo bombardear el conocimiento científico de la cabeza de una comunidad científica?, se pregunta Aaron Miller.

Coincide con el análisis Ali Vaez, director del “Proyecto Irán” del International Crisis Group. “Las estimaciones son que un ataque exitoso simplemente retrasaría el programa nuclear de Irán uno o dos años. No lo detendría para siempre”, afirma.

Y añade: “Incluso si Fordow es totalmente destruido, Irán todavía tiene los conocimientos técnicos y la capacidad para reconstituir su programa nuclear. Así que la bomba no es una solución a la crisis”.