Adulta mayor extraviada en Ñuñoa fue vista en El Quisco
La mujer, con movilidad reducida, lleva casi dos semanas desaparecida. Fue captada en el litoral central, donde vivió momentos importantes de su vida familiar.
A casi dos semanas desde que se perdió el rastro de Mónica del Carmen Yáñez González, de 69 años, su familia continúa la intensa búsqueda. La mujer, que salió de su casa en Ñuñoa para asistir a una consulta médica, no portaba ni documentos ni teléfono celular.
Inicialmente, su sobrino Patricio Yáñez comentó que ella parecía estar cumpliendo su rutina habitual: «Me dijo que había pagado los exámenes médicos. Ahí nos quedamos tranquilos». Sin embargo, días después descubrieron que nunca llegó al centro de salud.
El giro en el caso se produjo al confirmarse que Mónica fue vista descendiendo de un bus en El Quisco, en la Región de Valparaíso, donde fue grabada por cámaras de seguridad caminando hacia la playa. A partir de ese momento, no hay más registros de su paradero.
Hipótesis familiar: recuerdos del pasado y vínculo emocional
Uno de los datos clave que entregó la familia es que Mónica había vivido momentos importantes en esa localidad del litoral, donde compartió con su ex marido y sus seres queridos en una casa de veraneo que ya no les pertenece.
«Es posible que haya querido volver por el valor emocional que ese lugar tiene para ella», sostuvo su sobrino, quien explicó que la mujer sufre de artrosis y artritis, lo que dificulta notablemente su movilidad.
Además, Mónica habría atravesado episodios depresivos en el pasado, con intentos de quitarse la vida. Sus seres cercanos relataron que en ocasiones expresaba sentirse como una carga, lo que profundiza la preocupación por su estado emocional.
Operativo en la costa
A partir de la información obtenida en El Quisco, la Policía de Investigaciones activó un operativo de búsqueda que se concentró en la costanera y roqueríos cercanos, ubicados a más de un kilómetro del lugar donde fue vista por última vez.
Tatiana García Huidobro, jefa del Departamento de Ubicación de Personas, indicó que no se descartan otros recorridos posibles, como desplazamientos hacia sectores de Algarrobo u otras áreas de El Quisco.
La familia insiste en que Mónica no tiene trastornos cognitivos, pero sí una historia emocional difícil y condiciones físicas que agravan el riesgo. Hasta ahora, las diligencias continúan sin resultados concluyentes.
