Javier Castrilli: “El fútbol es más negocio que deporte”

El ex jefe de la Comisión de Árbitros de Chile disparó contra Pablo Milad, Roberto Tobar y el arbitraje, cuestionando el modelo arbitral chileno y asegurando que el fútbol “está en crisis” por intereses dirigenciales.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 26 de mayo de 2025 - 2:00 pm

Castrilli dio su visión del fútbol chileno en el programa "Círculo Central" de TV+ / Foto: ARCHIVO

Javier Castrilli no se guardó nada. En entrevista con el programa “Circulo Central” de TV+, entregó su visión contra el modelo de conducción del fútbol chileno, apuntando con dureza a Pablo Milad y al actual jefe de los jueces Roberto Tobar.

Castrilli detalló que su paso por la Comisión de Árbitros de Chile en 2021 fue una experiencia frustrante. “La propuesta fue para limpiar el arbitraje chileno, eliminar a quienes no tenían proyección y pensar en el futuro. Pero hubo resistencia y terminó todo abruptamente”, relató.

En su gestión se tomaron decisiones que provocaron la oposición del sindicato de árbitros, situación que derivó en un paro y finalmente en su despido.

La visión del modelo actual

“El fútbol se ha convertido en un negocio y ya no es deporte. Hoy los dirigentes lo manejan con criterios empresariales, y el arbitraje queda supeditado a esos intereses”, comenzó diciendo.

Castrilli acusó directamente a la dirigencia de mantener un sistema viciado. “El arbitraje chileno está en crisis porque no hay independencia. Pablo Milad y sus asesores siguen controlando todo. No hay meritocracia, ni transparencia. Sólo acomodos”, criticó.

También apuntó directamente a los intereses que, según él, manejan el fútbol chileno: “Los dueños de clubes, los medios, la televisión, todos los que necesitan que el negocio siga tal cual. No les interesa mejorar el arbitraje, sólo que el sistema siga funcionando”.

“Tobar es parte del sistema”

Sobre Roberto Tobar, su sucesor al mando de los jueces, fue tajante: “Es parte del mismo engranaje que responde a intereses dirigenciales. Su nombramiento no obedeció a capacidad, sino a conveniencia política. Con él no va a cambiar nada”.

Además agregó categóricamente. “Hay dos formas de enfrentar una crisis: administrarla o combatirla. Yo elegí combatirla con reformas estructurales, aunque generaran resistencia. Tobar eligió administrarla”, opinó.

Sobre una eventual manipulación de partidos, Castrilli evitó afirmaciones directas, pero no descartó irregularidades. “Cuando tuve pruebas, las denuncié. Descubrí boletas por trabajos que no se hacían en la comisión. Hay prácticas que deben erradicarse”, advirtió.

Un emprendimiento como vía paralela

Lejos de las canchas, Castrilli lanzó un nuevo proyecto educativo para formar árbitros en Chile, lo que es su prioridad por ahora. “Es una forma de seguir transmitiendo valores, pero mi lucha está en recuperar la dignidad del arbitraje profesional”, explicó.

Castrilli cierra con un mensaje potente: “El fútbol chileno necesita un cambio profundo, porque lo que hay hoy es sólo una simulación de justicia deportiva”.