Maduro cierra consulados chilenos en Venezuela
La Cancillería chilena informó que las sedes en Caracas y Puerto Ordaz cesarán sus funciones tras la solicitud del gobierno venezolano, en el contexto de la suspensión de relaciones diplomáticas entre ambos países.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile anunció que las autoridades venezolanas han solicitado el cese de las funciones de los consulados chilenos en Caracas y Puerto Ordaz, las únicas sedes diplomáticas que permanecían operativas en el país caribeño.
Esta medida profundiza el distanciamiento entre el gobierno del Presidente Gabriel Boric y la administración de Nicolás Maduro, que ya había derivado en la salida de los embajadores y la congelación de las relaciones bilaterales.
En un comunicado oficial, la Cancillería chilena señaló: «El Ministerio de Relaciones Exteriores informa que ayer (miércoles) la Cancillería de la República Bolivariana de Venezuela solicitó a los consulados de Chile en Caracas y Puerto Ordaz el cese de sus servicios consulares, como consecuencia de la suspensión de las relaciones diplomáticas entre ambos países».
Las tensiones entre Chile y Venezuela se intensificaron tras las críticas del Presidente Boric a la autoproclamación de Maduro en las elecciones de julio de 2024, que fueron cuestionadas por diversos actores internacionales debido a denuncias de fraude y falta de transparencia. En respuesta, el gobierno venezolano expulsó al embajador chileno Jaime Gazmuri, lo que marcó un punto de inflexión en las relaciones diplomáticas.
Impacto para los chilenos en Venezuela
Con el cierre de los consulados, se espera que las funciones consulares para los ciudadanos chilenos en Venezuela se vean afectadas, limitando la asistencia y los servicios que tradicionalmente se brindaban en estas sedes.
La Cancillería chilena no ha detallado aún las medidas que adoptará para atender a sus connacionales en territorio venezolano tras esta decisión.
Chile endurece postura frente a Maduro
Este episodio refleja el creciente aislamiento internacional del régimen de Maduro y las fracturas dentro de la izquierda latinoamericana respecto a la situación en Venezuela.
Mientras países como Cuba y Nicaragua han mantenido su apoyo al gobierno chavista, naciones como Chile han adoptado una postura crítica, denunciando las prácticas antidemocráticas y las violaciones a los derechos humanos en el país caribeño.
La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de estos acontecimientos, que podrían tener implicaciones significativas para la estabilidad política y social en la región.
