México investigará accidente en Tamaulipas
El choque entre un autobús y un camión en el que murieron 18 personas no es uno cualquiera: las víctimas eran migrantes ilegales.
Este lunes, el presidente mexicano, Manuel López Obrador, sorprendió a todos, al prometer que su gobierno investigará minuciosamente el accidente ocurrido este sábado en una carretera en el norteño estado de Tamaulipas, porque en el choque entre un camión y un bus fallecieron 18 personas, todas migrantes ilegales.
“Quiero enviar un abrazo, mis condolencias, a los familiares de los que perdieron la vida en Tamaulipas, por el municipio de Hidalgo. Un camión de pasajeros trabajadores, todos migrantes, murieron porque explotó una pipa (contenedor de combustible), se quemaron y estamos haciendo una investigación sobre eso”, dijo Obrador durante su acostumbrada rueda de prensa.
El mandatario detalló que en el accidente del pasado sábado, el choque entre un autobús y un camión que trasladaba un contenedor de combustible, provocó que las unidades se incendiaran y se diera la tragedia.
Las autoridades explicaron que el autobús con pasajeros iba con exceso de su capacidad, chocó contra el tráiler que transportaba un material químico inflamable llamado varsol (mezcla de hidrocarburos alifáticos derivados del petróleo).
El impacto se produjo por el posible desprendimiento del contenedor cargado del químico, que era transportado a Ciudad Victoria, mientras que el camión de pasajeros se desplazaba a territorio de Nuevo León.
El accidente refleja la situación que vive la región, donde hay un flujo migratorio récord a Estados Unidos, cuya Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ha interceptado a más de 1,7 millones de personas en lo que va del año fiscal 2022, que inició en octubre pasado.
Además, México recibió un récord de más de 58 mil solicitudes de refugio en la primera mitad de 2022, un incremento anual de casi un 15%, según la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
El mismo sábado, cientos de migrantes de origen venezolano cruzaron por el fronterizo río Bravo, división natural entre México y Estados Unidos, en el cruce Juárez-El Paso, y lograron avanzar a territorio estadounidense para entregarse a las autoridades.
En algunos casos, los migrantes eran parte de familias completas y, en el masivo cruce, se pudo ver desde niños hasta personas de edad avanzada, todos con el propósito de cumplir “el sueño americano”.
El grupo más numeroso fue de unas 300 personas, que se lanzaron juntos a atravesar el río, ante la inacción de agentes de la Guardia Nacional y del Instituto Nacional de Migración de México, quienes poco o nada hicieron por detenerlos.
