A los 95 años muere el “rudo” Robert Duvall

El actor llegó a la fama por sus roles en las películas “El Padrino” y “Apocalipsis Now”. Y ganó un Óscar por “El secreto de la felicidad”.

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Por El Ágora
Actualizado el 16 de febrero de 2026 - 9:29 pm

Durante más de seis décadas, Duvall acumuló siete nominaciones al Oscar. Foto: ARCHIVO

El actor estadounidense Robert Duvall, uno de los “rudos” más creíbles del cine, falleció a los 95 años en su hogar de Middleburg, Virginia.

Duvall, quien encarnó al elegante “consigliere” de la familia Corleone en “El Padrino”, falleció rodeado de sus familiares. Así lo informó este lunes su viuda, la actriz argentina Luciana Duvall.

“Nos despedimos de mi amado esposo, querido amigo y uno de los mejores actores de nuestro tiempo. Bob falleció en paz en su hogar, rodeado de amor y consuelo. Para el mundo fue un actor ganador del Óscar, un director y un narrador. Para mí, lo era todo”, escribió Luciana .

El intérprete, siete veces nominado al Óscar, tuvo una extensa carrera, que inició sobre las tablas, prosiguió en televisión y terminó en el cine.

Entre sus personajes más memorables se encuentran el de Tom Hagen en la saga de “El Padrino” y el del coronel Kilgore en “Apocalipsis Now”. Pero se llevó la esquiva estatuilla por su papel de vagabundo y ex cantante country en una cinta discreta: “El secreto de la felicidad” (1983).

El olor del napalm

Duvall nació en San Diego, California, el 5 de enero de 1931. Debutó en el cine en grande, con “Matar a un ruiseñor” (1962), al tiempo que mantuvo sus papeles televisivos. Después interpretó varios papeles importantes y siempre en cintas de primer nivel, como en  “Network” (1976), y “El Gran Santini” (1979).

Duvall en “El secreto de la felicidad”.

Además del papel en “El Padrino” (que lo lanzó a la fama), interpretó al excéntrico coronel Kilgore en “Apocalipsis Now” (1979). Allí acuñó una frase que se hizo legendaria: “Me encanta el olor del napalm por la mañana”.

Sobre esa interpretación, Duvall contó en 1983: “No tuve tiempo de pensar. Escuché por el intercomunicador que podíamos usar los jets solamente durante 20 minutos. Una pasada y se acababa. Me metí completamente en el personaje, y si él no se inmutaba, yo tampoco”.

En una entrevista, describió su aproximación metódica al trabajo actoral: “Tenía mi propia teoría dentro de una escena, donde te engañas a ti mismo. Para obtener un resultado legítimo, deja que el proceso te lleve al resultado, en lugar de ir directamente al resultado. Hay que estar dispuesto a empezar desde cero y decir: ‘Bueno, veamos qué pasa’, en vez de recurrir al método antiguo de ‘Dame algo’”, explicó.

La famosa crítica Elaine Mancini describió a Duvall como “el actor más competente, el más versátil y el más convincente de Estados Unidos”.

Además de un Oscar, Duvall alcanzó un premio Bafta, cuatro Globos de Oro, dos Emmy y un premio SAG del Sindicato de Actores de Cine. En 2005 recibió la Medalla Nacional de las Artes de manos del entonces presidente estadounidense George W. Bush, en la Casa Blanca.