Investigan pérdida de un órgano para trasplante

Un hígado pediátrico no pudo ser trasladado a tiempo desde Talcahuano a Santiago. El caso activó un sumario del Ministerio de Salud y puso en cuestión la logística estatal en emergencias.

Imagen del autor

Por Cristián Carrión
Actualizado el 13 de diciembre de 2025 - 6:31 pm

Una niña de dos años no pudo recibir un hígado en el Calvo Mackenna. Foto: ARCHIVO (REFERENCIAL)

El Ministerio de Salud (Minsal) abrió un sumario administrativo tras la pérdida de un hígado infantil donado para trasplante.

El hecho ocurrió durante un proceso de procuramiento realizado en el hospital Las Higueras. La donante era una niña de cinco años con muerte cerebral. Y si bien la donación permitió salvar la vida de dos personas mediante otros órganos, el hígado no logró llegar a la capital a tiempo. Es decir, dentro del margen clínico viable. En el hospital Luis Calvo Mackenna una niña de dos años aguardaba el trasplante que no pudo realizarse.

A casi 48 horas del episodio, la autoridad sanitaria confirmó la investigación interna para establecer eventuales responsabilidades administrativas. El Minsal precisó que no hubo fallas médicas, sino dificultades asociadas a la coordinación logística del traslado aéreo del órgano.

El coordinador nacional de trasplantes, José Luis Rojas, sostuvo que existía una aeronave disponible para el día siguiente. Pero reconoció que los tiempos eran extremadamente ajustados para asegurar el traslado oportuno del órgano.

En lista de espera

El contraalmirante Edgardo Acevedo indicó que a la Armada la contactaron a través del Estado Mayor Conjunto y no directamente con la Segunda Zona Naval. Eso habría impedido una respuesta operativa más rápida.

Mientras, Felipe Schlack, coordinador general de Médicos del Aire y director regional de la Federación Aérea de Chile, aseguró que existía disponibilidad de aeronaves civiles. “Pero no estaban incorporadas formalmente al protocolo de emergencia”, afirmó.

En tanto, Skarlett Ketterer, madre de Isabella, la niña donante, afirmó que el problema no fue clínico, sino institucional. “Aquí no hubo una negligencia médica. Falló el Estado. Se nos dijo que habría un avión de la FACH y eso no ocurrió”, declaró.

También se refirió al impacto en la familia receptora. “Era una niña la que iba a recibir el órgano. Sus padres fueron informados del trasplante y esperaron durante horas. Finalmente, no ocurrió, por culpa de la burocracia”, sostuvo.

Para el Servicio de Salud de Talcahuano, “se activaron todos los protocolos disponibles”. Sin embargo, el caso reabrió el debate sobre la capacidad del Estado para responder con rapidez en traslados críticos, especialmente en donaciones pediátricas, donde los tiempos son determinantes.

Ahora, la menor que esperaba el trasplante permanece en lista de espera.