Alemania: caso de las hermanas Kessler reabre debate por la muerte asistida
El caso de las hermanas Kessler reimpulsó la discusión sobre regulaciones, controles y límites éticos en torno a la asistencia al morir.
La muerte el lunes pasado de las gemelas Alice y Ellen Kessler, figuras emblemáticas de la televisión italiana y alemana, reactivó el debate legislativo sobre la muerte asistida.
Ambas, de 89 años, decidieron un procedimiento acompañado, decisión que la Sociedad Alemana para Muerte Humanitaria definió como “madurada y libre de presiones”, en palabras de su portavoz Wega Wetzel.
El episodio desató cuestionamientos sobre la necesidad de controles más claros y normas que reduzcan el riesgo de decisiones influenciadas por factores sociales.
Ambas hermanas, tras años de vida artística, especialmente en Italia, se habían retirado a su país natal, Alemania. Ninguna de las dos se casó y tampoco tuvieron hijos, por lo que su fortuna -que no se ha divulgado- fue, por testamento, destinada a organizaciones como Médicos sin Fronteras, la misión de CBM para personas ciegas, Unicef, la fundación Paul Klinger Künstlersozialwerk, que apoya a artistas necesitados, y la Deutsche Stiftung Patientenschutz, dedicada a la defensa de los derechos de los pacientes.
Críticas por presión social y pedidos de regulación
Organizaciones como Cáritas manifestaron preocupación por narrativas mediáticas que podrían generar expectativas equivocadas en personas mayores.
Su presidenta, Eva Welskop-Deffaa, señaló que algunas mujeres “sienten la responsabilidad de no ser una carga” y podrían interpretar este tipo de acompañamiento como una obligación.
La entidad pidió frenar la publicidad de servicios ofrecidos por organizaciones dedicadas a este tipo de acompañamiento y avanzar hacia un marco legal más estricto.
Un vacío regulatorio que inquieta al mundo médico
En Alemania no existe un procedimiento único para verificar si una decisión se tomó de manera informada y autónoma.
El Tribunal Constitucional estableció en 2020 el derecho a una muerte autodeterminada, permitiendo la asistencia mientras la persona tome la decisión por sí misma.
Sin embargo, el presidente del Consejo Alemán de Ética, Helmut Frister, advirtió que “el punto crítico es garantizar que la decisión sea libre y responsable”, e insistió en la urgencia de una ley de prevención que despeje dudas en quienes acompañan estos procesos.
Organizaciones bajo observación
Médicos especialistas en cuidados paliativos advierten que algunas entidades ofrecen asesorías orientadas a ejecutar procedimientos, sin profundizar en alternativas.
Lukas Radbruch, referente en la materia, expuso que “tienden a guiar sobre cómo hacerlo y no sobre si hacerlo”, lo que incrementa la necesidad de supervisión externa.
Actualmente, tres organizaciones operan bajo esquemas de membresía, asesoría y tiempos de espera para la entrega de medicación.
Legisladores presionados por un debate que crece
El ex ministro de Salud Karl Lauterbach calificó la situación como “éticamente inaceptable”, dado que no siempre se descarta la presencia de condiciones de salud mental que podrían alterar la autonomía de una decisión.
El Parlamento alemán ya debatió regulaciones en 2023 y aprobó una resolución para fortalecer la prevención. Con el impacto del caso Kessler, el nuevo proyecto de ley podría avanzar más rápido durante la legislatura, impulsado por la necesidad de reglas claras y supervisión independiente.
