Entra en vigor ley que obliga a retirar cables en desuso

La normativa exige a las compañías de telecomunicaciones eliminar el cableado aéreo abandonado y ordenarlo bajo supervisión de Subtel y municipios.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 23 de septiembre de 2025 - 2:51 pm

Las compañías están obligadas a retirar los cables que no están en uso / Foto: ARCHIVO

Un cambio largamente esperado ya es una realidad. Con la entrada en vigencia del Decreto 176, la llamada ley “Chao cables” comenzó a aplicarse en todo Chile, obligando a las empresas de telecomunicaciones a identificar, clasificar y retirar los tendidos aéreos que se mantienen en desuso y que durante años han sido catalogados como “basura aérea”.

La medida busca mejorar la seguridad en calles y avenidas, al mismo tiempo que contribuye a recuperar la estética urbana y reducir riesgos por caídas de postes y cableado en mal estado.

Fiscalización activa y planes de retiro coordinados

La ley faculta a la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), a los municipios y a gobiernos regionales a fiscalizar el estado del cableado y a exigir planes de reordenamiento de redes a las compañías.

Estos planes deberán presentarse cada año, con mapas de cobertura que serán revisados por Subtel para verificar que las empresas retiren los cables innecesarios en coordinación con las autoridades locales.

Emergencias y plazos de respuesta

Otro de los puntos clave de la normativa es que las compañías deberán garantizar tiempos de respuesta definidos ante emergencias eléctricas.

Con ello se pretende evitar accidentes como los registrados durante los últimos temporales, cuando la caída de cables obsoletos complicó las labores de emergencia.

Impacto en seguridad y calidad urbana

De acuerdo con el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, la planificación de los primeros retiros comenzará a ejecutarse desde enero de 2026 en los sectores más críticos.

La autoridad subrayó que los cables en uso deberán estar correctamente rotulados e instalados, evitando riesgos para peatones y vehículos.

Con este reglamento, Chile busca avanzar hacia un espacio público más limpio, seguro y ordenado, dejando atrás décadas de contaminación visual y peligros asociados al cableado en mal estado.