Universidades latinoamericanas exigen nuevo trato estatal

La Red de Macrouniversidades de América Latina y el Caribe firmó en Universidad de Chile la “Declaración de Santiago”, un documento que reclama mayor financiamiento público y cuestiona los rankings internacionales en la educación superior.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 15 de marzo de 2026 - 4:21 pm

El encuentro tuvo lugar en la casa central de la Universidad de Chile / Foto: GENTILEZA

Con un mensaje dirigido directamente a los gobiernos de la región, la XIV Asamblea General de la Red de Macrouniversidades de América Latina y el Caribe concluyó en Santiago con la firma de la “Declaración de Santiago de Chile”, un manifiesto que exige fortalecer el rol de las universidades públicas frente a los desafíos científicos, sociales y tecnológicos del continente.

El encuentro, realizado en la Casa Central de la Universidad de Chile, reunió durante dos jornadas a rectoras y rectores de algunas de las instituciones más influyentes de la región. Desde allí plantearon que el desarrollo científico y cultural de los países latinoamericanos depende de una educación superior robusta y sostenida por financiamiento estatal.

Crítica a los rankings internacionales

Uno de los ejes más discutidos durante la asamblea fue el peso que hoy tienen los rankings globales en la evaluación de las universidades. Las autoridades académicas advirtieron que estos indicadores priorizan variables vinculadas al sector privado y a publicaciones indexadas, dejando fuera el impacto social que históricamente han tenido las universidades públicas en América Latina.

Las instituciones firmantes propusieron avanzar hacia una narrativa propia de excelencia académica, incorporando métricas que valoren el aporte real al desarrollo social, la reducción de desigualdades y la generación de redes de servicio público.

Inteligencia artificial

La declaración también pone el foco en el rol de las universidades frente a la acelerada transformación digital y el avance de la inteligencia artificial.

En el documento se plantea que la tecnología debe ser entendida como una herramienta al servicio de las personas, resguardando principios éticos y el pensamiento crítico.

En este contexto, las macrouniversidades subrayan su compromiso con una formación ciudadana que trascienda las demandas inmediatas del mercado laboral, evitando que los estudiantes sean formados únicamente como operadores técnicos.

Universidades frente a la Agenda 2030

El texto reconoce además que los objetivos establecidos en la Organización de las Naciones Unidas dentro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible enfrentan serias dificultades para cumplirse en el escenario global actual.

Ante ese panorama, la red universitaria plantea asumir un rol activo en el diseño de soluciones regionales frente a desafíos como la crisis climática, la desigualdad y la desinformación.

El encuentro cerró con un mensaje claro: las universidades públicas deben ser consideradas actores estratégicos para el desarrollo de América Latina. Por ello, las instituciones reafirmaron su autonomía académica y solicitaron a los Estados financiamiento suficiente y políticas de largo plazo.

En el documento final, las casas de estudio se definieron como “puentes inquebrantables de integración”, destacando que la cooperación regional será clave para enfrentar los retos científicos, sociales y tecnológicos del futuro.