Tras la rebelión de la Roja, Rueda levanta bandera blanca…
La cancelación del partido con Perú por decisión de los jugadores hizo al colombiano repensar su permanencia al frente de un proceso tan trabado como exento de grandes progresos. El balance deficiente permite pensar en que la ANFP podría suscribir la definición de Rueda: “Si no hay fútbol, me tengo que ir”.
La tarde del 24 de marzo del año pasado, el estreno de Reinaldo Rueda en la selección chilena generó ilusiones y, acaso, desmedidas expectativas. Aquella victoria de bautismo frente a Suecia –con goles de Vidal y Bolados- abrió cauce a suponer prematuramente que, con el paso de los meses, el entrenador colombiano podría cumplir los dos propósitos básicos de la inversión: renovación de jugadores y mantenimiento del estatus internacional.
Sin embargo, 22 meses después, el promedio de ambos parámetros y las señales que entrega el opaco rendimiento del equipo demuestran que la aguja del balance se estaciona más cerca del fracaso. Buscando apoyo estadístico, el cuarto lugar en la Copa América de Brasil incluso refleja esa mediocridad que caracteriza este proceso que, además, acaba de quedar en suspenso.
El reciente estallido social tuvo consecuencias profundas en el fútbol chileno, tan frágil como la economía del país. No sólo se completó un mes sin torneo local, con la Católica virtualmente coronada, sino que además la “Roja” hizo suya la crisis con una decisión históricamente inédita: los jugadores, principalmente sus voceros como Medel, Vidal y Aránguiz, anunciaron la decisión de no jugar el amistoso frente a Perú, llamado a cerrar una preparación tan accidentada como deficiente.
Justificada o populista –cada cual tiene derecho a su enfoque-, la determinación, que reveló la debilidad de los dirigentes de la ANFP, parecía tomada desde antes que los cracks arribaran a Pudahuel, porque fue Aránguiz en el terminal el primero en expresar su negativa. Después vino la confirmación formal en un comunicado de tanta consistencia y contenido cuya redacción parecía propia de una proclama gremial: “Como equipo hemos tomado la decisión de no jugar el partido amistoso pactado con Perú, en atención al momento social que vive nuestro país. Somos jugadores de fútbol, pero ante todo personas y ciudadanos. Sabemos que representamos a un país completo y hoy Chile tiene otras prioridades mucho más importante que el juego del próximo martes. Hay un partido más importante que es el de la igualdad, el de cambiar muchas cosas para que todos los chilenos vivan en un país más justo”, expresó el comunicado.
Como sea, ese pronunciamiento, que tuvo tan buena recepción en la mayoría de los chilenos, generó otro contratiempo a los intentos de la Roja por escapar de su estancamiento.
Y es que hasta antes de la insignificante victoria sobre Guinea en Alicante, Chile venía de acumular 5 fechas sin triunfos y sobre la cancha tampoco mostraba mejorías sustanciales. En ese contexto, la cancelación del amistoso en Lima tuvo el efecto de un golpe de gracia para el técnico, que no disimuló su enfado al analizar la situación.
“Si vengo a trabajar en fútbol y no hay fútbol, me tengo que ir (…) Si los jugadores no están disponibles por uno u otro factor, el espíritu de estar aquí se pierde”, expresó. Luego, derivó su planteamiento hacia lo social, sin dejar de lado un aspecto de enojo indisimulable: la cancelación de la gira de la Sub 23.
“Lo de hoy es secundario a todo lo que se está viviendo en el país. Es muy triste todo lo que está pasando… (También) es deprimente y triste que no haya podido jugar la Sub 23 (el cuadrangular en Europa). ¿Por qué no va la Sub 23 a España? Da tristeza y uno se calienta. Si algo motivó venir acá fue el desarrollo. Tenemos que afrontar todo, de aquí a marzo no se sabe qué pueda pasar. Y eso se está volviendo de cajón”, sostuvo sin disfrazar su “bronca”.
En rigor, la lógica de Rueda parece irreprochable y deja “la pelota” en campo de los dirigentes. Sin jugadores, sin partidos y sin apoyo que lo sustente, su continuidad carece de un sentido trascendente. El recambio ha sido débil aunque realista y, evidentemente, Chile decayó en su valoración internacional, así como tampoco pudo consolidar una mecánica ni estilo de juego que marque progresos en el funcionamiento del equipo. Al fin, el balance es negativo y, mientras la ANFP saca cuentas, a la luz de los antecedentes muchos interpretan que tras la rebelión de la Roja, Rueda ya levantó bandera blanca…
Los dos años del colombiano en Chile
31/05/18 – 10:00 (Amistoso)
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17/06/19 – 19:00 Copa América)
21/06/19 – 19:00 (Copa América)
24/06/19 – 19:00 Copa América
28/06/19 – 19:00 (Copa América)
Colombia 0(4)-0(5) Chile
03/07/19 – 20:30 (Copa América)
06/07/19 – 15:00 (Copa América)
05/09/19 – 22:30 (Amistoso)
10/09/19 – 22:30 (Amistoso)
12/10/19 – 13:00 (Amistoso)
15/10/19 – 13:00 (Amistoso)
15/11/19 – TBD (Amistoso)
