Tenis: Canadá es potencia mundial
El reciente triunfo de Canadá en la ATP Cup, derrotando en la final a España, no hace sino confirmar un fenómeno que remece al tenis de todo el orbe. Porque ratificó algo que empezó a brotar en 2014 con Milos Raonic y Eugenie Bouchard como puntas de lanza, demostrando que ya no solo Estados Unidos, Australia, Rusia, Francia y España son los países que producen grandes tenistas. Hoy hay que agregar a Italia y Canadá como modelos en este aspecto.
Por SERGIO RIED
Los contundentes triunfos de Félix Auger Alliasime sobre Roberto Bautista Agut y de Denis Shapovalov ante Pablo Carreño Busta, ambos en sets corridos, ratifican a Canadá como una nueva potencia del tenis mundial. Porque también en la fase de grupos habían dejado en el camino (con el doblista Vasek Pospisil), a Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña, y en semifinales a Rusia con Medvedev y Rublev . Casi nada.
Claro que esto no es casualidad, porque el país norteamericano ya había dejado atrás la época del mejor doblista del mundo Daniel Nestor, de Greg Ruzedsky (nacionalizado británico) y de otros próceres como Frank Dancevic, Sebastien Laureau, Grant Connell y de Glen N Michibata, a quien no olvidaremos por aquel inolvodable partido de Copa Davis contra Hans Gildemeister, en el Estadio Nacional en 1986.
Pero volvamos a la verdadera revolución iniciada por Milos Raonic, finalista de Wimbledon en 2016 y la bella Eugenie Bouchard (hoy famosa modelo). Seguidos del incombustible Vasek Pospisil y los actuales Auger Alliasime (20 años) y Shapovolov (19 no años), y las damas lideradas por Bianca Andreescu y Leylah Fernández, reciente finalista del US Open.
El hecho de que seis jugadores de un país hayan pisado el penúltimo escalón de un Grand Slam desde 2014, indica que esa nación está haciendo algo bien. Y Tennis Canada quiso terminar con eso de que sus jóvenes promesas tuvieran que ir a formarse a Estados Unidos o Europa y ha hecho un trabajo monumental para difundir el tenis. Impotando entrenadores de primer nivel, construyendo modernos centros de entrenamiento y adoptando los elementos tecnológicos de punta para trabajar con los jóvenes talentos.
Ya no son los chicos canadienses los que viajan al extranjero para formarse como campeones, porque su propio país hoy es un centro neurálgico del tenis mundial y lugar de confluencia del talento internacional por la elevada inmigración que caracteriza al país septentrional. Los casos de Raonic, Shapovalov, Auger Alliasime, Shapovalov y Fernández, todos hijos de inmigrantes, son el vivo ejemplo de ello.
Y un espejo para muchos países.
