Nuevos buses llegarán en 2027 a la región de Valparaíso
Las autoridades confirmaron que la renovación del transporte en el Gran Valparaíso sigue en marcha, mientras persisten críticas por fallas operativas y alzas de tarifas.
En medio de fallas recurrentes, la renovación de flota aparece como la principal apuesta para reordenar el transporte público en el Gran Valparaíso. La incorporación de 600 nuevos buses -lo que equivale a cerca de un tercio del parque actual- ya tiene fecha: el primer trimestre de 2027. La información replica lo anunciado en marzo pasado por el gobierno de Gabriel Boric.
El secretario regional ministerial (seremi) de Transportes de Valparaíso, Matías Valenzuela Saavedra, aseguró que el proceso avanza sin retrasos relevantes. “Hoy estamos en un proceso de firma por parte de las dos unidades de negocio que participarán. Y, adicionalmente, también se está trabajando en lo que será el proyecto que corresponde al recaudo del pago digital”, afirmó.
El proyecto se inició en 2025 con la licitación y contempla la llegada de buses modernos, mejoras en la infraestructura y los sistemas de pago. Según la autoridad, ambas líneas avanzan de forma paralela, lo que permite proyectar una implementación dentro de los plazos previstos.
Reforzarán la fiscalización
“Podríamos decir que están todos los plazos corriendo adecuadamente”, afirmó Valenzuela. Agrega que desde agosto se intensificará el desarrollo del sistema de recaudo, paso vital para el funcionamiento del nuevo modelo.
La confirmación de fechas se da en un contexto complejo: recorridos irregulares, baja frecuencia, problemas de seguridad y denuncias por malas prácticas. Esto se ve especialmente en las grandes urbes, como Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana y Concón.
Frente a este escenario, la autoridad reconoció que el diagnóstico sigue en curso. “Estamos haciendo una revisión, tanto de las cartolas de recorrido como de cada uno, particularmente en los casos específicos”, explicó el seremi. Detalló asimismo que se realizan despliegues territoriales para recoger inquietudes, incluyendo zonas con déficit de conectividad rural.
Otro eje crítico es el costo del transporte. El alza sostenida de los combustibles impactó directamente en las tarifas, lo que provoca tensión y malestar en los usuarios.
“Estamos trabajando desde dos perspectivas. La urgencia es producto del alza del combustible (…). Y el otro es un trabajo de mediano plazo”, señaló Valenzuela, quien enfatizó que se reforzará la fiscalización para evaluar cumplimiento de frecuencias y cobros.
