El Gore de Valparaíso funciona en edificio fantasma
El inmueble Esmeralda del Gobierno Regional nunca fue inscrito en el Conservador de Bienes Raíces. La revelación sacude a la entidad que todavía opera en el lugar, pese a una orden de desalojo.
El Esmeralda, edificio ícono de la plaza Cívica de Valparaíso, fue construido en 1975 y alojó históricamente a los principales organismos públicos regionales. Hoy, sin embargo, enfrenta un escenario crítico, pues no figura legalmente inscrito en el Conservador de Bienes Raíces.
O sea, es un inmueble sin existencia jurídica, un edificio fantasma.
La gravedad del caso quedó en evidencia tras un incendio ocurrido en un ascensor a fines de diciembre de 2023. La emergencia activó protocolos de revisión estructural que concluyeron con una orden de desalojo por parte de la Dirección de Obras Municipales. Esto, debido a deficiencias graves en seguridad y falta de permisos de funcionamiento.
Allí funcionaron la extinta Intendencia, la actual Delegación Presidencial, el Gobierno Regional (Gore), diversas secretarías ministeriales (seremis) y el Consejo Regional (Core).
Mientras varias entidades ya se trasladaron, como las seremis de Transportes y Obras Públicas, el Gore y el Core continúan trabajando en el mismo lugar.
La magnitud del hallazgo fue reconocida públicamente por las propias autoridades, quienes admitieron desconocer durante años la irregularidad.
“Balde de agua fría”
En medio de la búsqueda de nuevas oficinas, el gobernador Rodrigo Mundaca informó al Core que el edificio Esmeralda no está regularizado ni inscrito. La consejera regional, Tania Valenzuela (FA), presidenta de la Comisión de Régimen Interior, confesó que la revelación fue impactante. “Fue un balde de agua fría. Hablamos de un edificio emblemático, donde operaron servicios públicos durante décadas. Y nadie detectó que no tiene existencia legal”, expresó.
Valenzuela remarcó que la situación se arrastra por administraciones de todos los colores políticos, sin que ningún gobierno tomara cartas en el asunto. “Más allá de las voluntades actuales para resolverlo, lo cierto es que la falta de inscripción del edificio complejiza cualquier intento de normalización”, lamentó.
El consejero regional Juan Ibacache (RN) fue tajante: “Si el edificio no existe legalmente, debemos irnos”. Recalcó que sólo el terreno está inscrito, y que la edificación carece de permiso de construcción y recepción. A su juicio, mientras no se regularice, las autoridades deben trasladarse.
Ibacache también propuso que el Presidente de la República traspase formalmente el edificio al Gore, como forma de iniciar un proceso serio de regularización. Esto permitiría mantener la unidad administrativa y no dispersar las oficinas públicas.
Traslado en marcha, pero…
Ante la imposibilidad de continuar en el edificio, se acordó dividir las instalaciones del Gore y el Core. El primero funcionará en el histórico edificio donde estaba el restaurante “Coco Loco”, y el segundo, en calle Condell. Sin embargo, el proceso también tiene contratiempos.
Según reveló Valenzuela, el contrato de arriendo del edificio de Condell se firmó en noviembre de 2024 con pago anticipado de seis meses. Pero el Core no tuvo conocimiento. Además, denunció que el diseño de oficinas y del salón plenario no fue aprobado por el pleno de consejeros. Y que, aunque actualmente las obras están bastante avanzadas, no hay claridad sobre plazos ni condiciones definitivas.
“Hoy estamos esperando que el jefe de la División de Administración y Finanzas venga a dar explicaciones. El anterior dejó su cargo y el nuevo aún no se presenta ante el Consejo”, advirtió Valenzuela.
Desde el entorno de Mundaca apuntan al Ministerio de Bienes Nacionales como responsable del problema de fondo, pues el edificio sigue bajo su administración. El gobernador insiste en que, para resolver la situación, el inmueble debe pasar formalmente a manos del Gore.
