Conaf alerta por incendios: el 99.7% es causado por personas

La autoridad forestal refuerza el llamado a la prevención y a la denuncia temprana, advirtiendo que el verano vuelve a presentar un escenario de alto riesgo por calor, viento y baja humedad.

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Por Cristián Carrión
Actualizado el 21 de diciembre de 2025 - 2:03 pm

Negligencia y descuido son factores que originan incendios forestales / Foto: ARCHIVO

Con el inicio del verano, Chile entra nuevamente en una de las etapas más críticas en materia de incendios forestales. Las altas temperaturas, sumadas a condiciones de baja humedad y vientos, elevan de forma significativa el peligro de propagación del fuego en zonas rurales y de interfaz urbano-forestal.

Desde Conaf advierten que el 99,7% de los incendios en el país tiene origen humano, ya sea por descuidos, negligencias o acciones intencionales. La cifra refuerza un diagnóstico conocido: la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar emergencias de gran magnitud, con impacto ambiental, social y económico.

El organismo reiteró el llamado a la ciudadanía a actuar con responsabilidad y a alertar de inmediato ante cualquier señal de humo o fuego. Para ello, recordó los números de emergencia disponibles en todo el país:

-130 (Conaf)

-132 (Bomberos)

-133 (Carabineros)

-134 (PDI)

La detección temprana permite una respuesta rápida y reduce de manera sustantiva el riesgo de que un foco menor se transforme en un incendio de gran extensión.

Medidas básicas para reducir el riesgo

Conaf difundió una serie de recomendaciones preventivas orientadas a disminuir la ocurrencia de siniestros, especialmente en sectores con vegetación cercana:

-Retirar hojas secas y material combustible de techos, canaletas y alrededores de viviendas.

-Evitar la quema de basura y utilizar sistemas de disposición autorizados.

-Extremar cuidados al usar herramientas que generen chispas, sobre todo en áreas con pastizales o matorrales secos.

Un verano con proyecciones exigentes

Desde la institución advierten que entre enero y marzo se concentra el mayor nivel de riesgo, debido a la combinación de factores meteorológicos adversos. Este escenario obliga a reforzar la coordinación entre organismos de emergencia y a mantener una vigilancia constante.

La temporada estival vuelve a poner a prueba la capacidad de prevención del país. En ese contexto, el mensaje es claro: la mayoría de los incendios se puede evitar, y la responsabilidad recae, en gran medida, en la conducta cotidiana de las personas.