Columna de Erasmo López: un triste adiós a Tito Norte

Humberto Ahumada, periodista deportivo antofagastino de larga trayectoria en los medios nacionales y conocido por su seudónimo de Tito Norte, falleció a los 91 años. Sus funerales se llevarán a cabo este domingo en el Cementerio General, después de una misa programada para las 10:00 horas en la iglesia San Ignacio.

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Por El Ágora
Actualizado el 10 de octubre de 2026 - 3:31 pm

Humberto Ahumada, conocido como Tito Norte, ganó en 2016 el Premio Nacional de Periodismo Deportivo / Foto: ARCHIVO

Me cuesta asumir que Humberto Ahumada, Tito Norte, no seguirá compartiendo con todos nosotros esas horas de conversación o de tertulia en cualquier parte que nos encontráramos, ya fuera en un recinto deportivo, en una competencia, o en un recodo de la ciudad o, con mayor frecuencia, en alguna actividad gremial.

Nos separaban casi 15 años de experiencia de vida, pero nunca sentí que se posicionara frente a mí y mi ignorancia desde una posición superior.

Era una enciclopedia móvil en conocimientos deportivos, sobre todo en básquetbol, pero nunca registré mezquindad en sus conocimientos y ni siquiera una pizca de altanería en sus saberes.

También seguí su trayectoria de dirigente gremial y jamás detecté alguna actitud sectaria o discriminatoria, que pudiera revelar distancias insalvables entre él, un orgulloso y correcto DC, y yo, un eterno y tenaz PC.

En 1986, cuando Tito Norte presidía el Círculo de Periodistas Deportivos, se le ocurrió proponer mi nombre para el Premio Alberto Arellano, que procuraba destacar a un periodista joven.

Cuando me lo comunicó un par de días antes de la ceremonia de premiación, le advertí que yo, a mis 37 años, ya no calificaba como joven y que, quizá, sería mejor que revisara su propuesta.

Su respuesta fue directa y enfática:

“Tu ascenso este año hasta los seis mil metros del Monte Aconcagua, sólo porque ibas detrás de la noticia, me hace pronosticar que siempre serás un reportero joven”.

Y me anunció: “En la premiación te llevarás una sorpresa”.

Y la sorpresa que me regaló Tito Norte fue que el precioso galvano contenido en un bonito marco de madera, me lo entregó nada menos que el más eterno e histórico reportero joven del periodismo deportivo chileno: Renato González, Mister Huifa, que me doblaba en edad.

Tito Norte, abajo del escenario, siempre modesto y alejado del protagonismo, sonreía por el emotivo momento que había ideado en la tradicional ceremonia anual del periodismo deportivo chileno.

Esta tarde me sumo, como el que más, a ese numeroso grupo de reporteros deportivos que hoy lamentamos la partida de este referente inolvidable; de este colega servicial; de este amigo de siempre; de este consejero sin estridencias; de este defensor del deporte como un potente valor cultural; y de este ciudadano ejemplar que hasta el último día de su vida bregó por la dignidad del ser humano y, en particular, por la legitimidad del ejercicio de la profesión que él amó.

Que Tito Norte descanse en paz.

(*) Erasmo López Ávila. Periodista y mediador social y familiar. Egresó de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile en 1971. En 1973 era reportero del diario El Siglo en La Moneda.

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