Ciao campione: Kimi Antonelli se consagra en la Fórmula Uno
El piloto de Mercedes se convirtió en el tercer italiano en ganar el título mundial y en el monarca más joven en la historia del gran circo con 20 años y 68 días. El campeonato de los récords. Nota de Óscar Nercelles García-Huidobro.

Tras finalizar en el tercer lugar en el Gran Premio de México, el italiano Kimi Antonelli aseguró la corona de la Fórmula Uno, a falta de cuatro carreras.
Con esto, Antonelli superó el récord de juventud que ostentaba Sebastian Vettel desde la temporada 2010. Mientras el piloto alemán levantó su primer trofeo con 23 años y 133 días, el italiano lo ha conseguido con apenas 20 años y un par de meses.
Su ascenso meteórico, que lo vio dominar la F4 y la Freca antes de dar saltos gigantes bajo la protección de Toto Wolff, ha culminado en una campaña magistral. Antonelli demostró una madurez poco común en pilotos de su edad, gestionando la enorme presión mediática que supuso reemplazar a Lewis Hamilton y batiendo en pista a campeones consolidados como Max Verstappen.
Fin de la sequía italiana de 73 años
Para Italia, un país donde el automovilismo se respira con fervor, el triunfo de Antonelli representa el fin de una larga espera.
Tuvieron que pasar más de 73 años para que un piloto nacido en la península volviera a reinar en el «Gran Circo». El último en lograrlo fue el legendario Alberto Ascari, quien conquistó el bicampeonato en 1952 y 1953 a bordo de un Ferrari.
Desde entonces, grandes talentos como Michele Alboreto, Riccardo Patrese o Giancarlo Fisichella rozaron la gloria en distintas épocas, pero ninguno logró concretarla. Hoy, tras décadas de frustraciones locales, la bandera tricolor vuelve a ondear en honor al monarca absoluto de la F1.
La consagración de una apuesta arriesgada
El campeonato del joven italiano certifica el éxito rotundo del agresivo programa de desarrollo de Mercedes.
Cuando el equipo decidió sentar a un adolescente recién llegado de la Fórmula 2 en uno de los asientos más pesados de la parrilla, las dudas sobre su falta de experiencia inundaron el paddock.
Sin embargo, Antonelli respondió con clasificaciones perfectas, un ritmo de carrera espectacular y agresividad en los adelantamientos. Esta victoria no sólo cierra cualquier debate sobre su temprana promoción, sino que da el inicio formal a la «era Antonelli», un dominio que promete marcar la pauta de la Fórmula 1 durante la próxima década.
