(VIDEO) La vida en azul: 98 años de pasión y sentimiento
Universidad de Chile conmemora este 24 de mayo su 98° aniversario. Es una historia marcada por la lucha, la identidad popular y un amor que resiste toda adversidad.
El origen de Universidad de Chile se remonta a fines del siglo XIX, con la formación del Instituto Nacional Football Club, en 1896. Años más tarde, con la creación del Internado Nacional Barros Arana, el equipo cambió de nombre a Internado Nacional Football Club. En 1911, el club se integró a la Asociación de Football de Santiago, marcando su transición al fútbol adulto.
El 27 de abril de 1919 se formalizó la separación entre el Internado y el colegio, consolidando su identidad como equipo independiente. Durante los años siguientes, se estrecharon los lazos con la Universidad, a través de la Federación Deportiva de la casa de estudios.
Con la creación de la Liga Central de Football, en 1927, el Internado buscó unirse con otras entidades para mantenerse competitivo. Tras un intento fallido de fusión con Green Cross, la unión con la Federación Universitaria de Deportes se concretó el 24 de mayo de ese año, en las oficinas del Diario Ilustrado.
Ese día se oficializó la creación del Club Universitario de Deportes, con delegados de distintas facultades presentes. El club adoptó símbolos que perduran hasta hoy, como el chuncho heredado del Club Náutico Universitario. En 1934 se estableció el nombre Universidad de Chile por decreto del rector Juvenal Hernández.
El primer campeonato
En el mismo proceso de consolidación, la institución adoptó al mochuelo patagón -conocido como chuncho- como emblema. Un ave pequeña, pero astuta, símbolo de sabiduría, reflejo del espíritu académico y audaz de sus orígenes. Con su figura alerta y mirada aguda, el chuncho pasó a ocupar un lugar en la insignia que, hasta hoy.
Universidad de Chile debutó en el profesionalismo el 29 de mayo de 1938, ante Magallanes. Aunque cayó 3-1, la primera victoria llegaría días después, frente a Unión Española.
El primer título nacional llegó el 8 de diciembre de 1940, de la mano del técnico Luis Tirado. Fue tras un triunfo 2-0 ante Santiago National Juventus, con goles de Víctor “Cañón” Alonso y Abanés Passalacqua.
Ballet Azul: la década dorada
En 1959, la U obtuvo su segundo título, venciendo a Colo Colo con figuras como Leonel Sánchez y Carlos Campos. Comenzaba así la era del Ballet Azul, un equipo que brilló en los 60 con títulos en 1962, 1964, 1965, 1967 y 1969.
El Ballet no sólo dominó en Chile, también dejó huella internacional con victorias ante el Inter de Milán, Santos de Pelé y Botafogo de Garrincha. Varios de sus jugadores fueron inamovibles en las selecciones en los mundiales de 1962 y 1966.
Pese a una semifinal de Copa Libertadores en 1970, el recambio generacional y la fortaleza de los rivales pasaron la cuenta. En 1979, la U ganó la Copa Polla Gol, pero los éxitos fueron cada vez más escasos.
En los ’80, la desvinculación con la Universidad dio paso a la creación de la Corporación de Fútbol de la Universidad de Chile (Corfuch). La década fue difícil, sin títulos y con resultados adversos. La situación culminó en 1989, con el descenso a Segunda División, lo que marca uno de los momentos más dolorosos en la historia del club.
El renacer azul
Universidad de Chile vivió su resurgimiento tras el descenso, logrando volver a Primera en 1990 y recuperando su sitial de grande en los años ’90.
La U retornó a Primera en 1990 tras una campaña sólida en el ascenso. Aunque los primeros años fueron de transición, el club armó un plantel competitivo que explotó en 1994, bajo la dirección técnica de Jorge Socías.
Ese año, ganó el Campeonato Nacional tras 25 años de sequía, con una recordada y polémica victoria 1-0 sobre Cobresal en El Salvador. En 1995 repitió la hazaña, logrando el bicampeonato y consolidando a ídolos como Sergio Vargas, Esteban Valencia, Marcelo Salas, Leonardo Rodríguez y Rodrigo Goldberg.
Durante los años siguientes, siguió siendo protagonista. Ganó la Copa Chile en 1998, 2000 y 2012, además del título nacional de 1999 y 2000, con un plantel liderado por César Vaccia.
El club mantuvo una fuerte rivalidad con Colo Colo y Universidad Católica, ganando varios clásicos que quedaron en la memoria colectiva.
2011: año profundamente azul
La llegada de Jorge Sampaoli, en 2011, marcó un antes y un después. Universidad de Chile alcanzó su mejor nivel futbolístico y conquistó el Torneo Apertura, y Clausura 2011, además de Apertura 2012.
Con una campaña invicta, el equipo fue campeón continental consiguiendo la Copa Sudamericana. Venció a Nacional de Uruguay, Flamengo, Vasco da Gama y a Liga de Quito. Y consagró a figuras como Eduardo Vargas, Marcelo Díaz y Charles Aránguiz. La goleada 3-0 en la final fue histórica.
Ese año, se le reconoció internacionalmente por su estilo ofensivo, presión alta y dinámica. Y fue considerado uno de los mejores equipos del mundo por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (Iffhs).
Entre 2011 y 2017, siguió sumando campeonatos: Torneo de Apertura 2012, Apertura 2014 bajo Martín Lasarte, y Clausura 2017, con Ángel Guillermo Hoyos.
Jugadores como Gustavo Canales, Matías Rodríguez, Jean Beausejour y Johnny Herrera fueron relevantes en este ciclo.
El “Romántico Viajero”
El himno de Universidad de Chile tiene un origen que refleja profundamente los valores de camaradería y sueños de un grupo de estudiantes.
Según la historia, fueron estudiantes de Arquitectura quienes, durante un viaje a Antofagasta a bordo del navío Reina del Pacífico, compusieron la letra y los versos.
Entre los estudiantes se encontraba Julio Cordero Vallejos, quien fue responsable de dar vida a los acordes de la melodía. La registró oficialmente bajo el título de “Romántico Viajero”.
Aunque Cordero fue reconocido como el autor del himno, siempre destacó la colaboración de sus compañeros en la creación. Cordero confesó que después de ese viaje perdieron la pista de la canción, hasta que la escucharon años más tarde en un Clásico Universitario, a principios de la década de 1940.
El viaje también permitió el nacimiento de uno de los gritos más representativos de la hinchada azul: el “ceacheí”. Fue en esa misma travesía que el grupo de estudiantes entonó por primera vez el grito, que con el tiempo se convertiría en un símbolo.
Un nombre que quedará para siempre ligado al “Romántico Viajero” es el de Jaime Aranda Farías. Aunque desconocido para muchos, el tenor fue la voz lírica que inmortalizó el himno con su interpretación.
Aranda fue alentado por el compositor Vicente Bianchi, en 1958, a convertirse en la voz oficial del himno universitario.
El estadio que nunca fue
Pero no todo en la historia de la U ha sido celebración. Uno de los grandes anhelos de la institución -el estadio propio- es un sueño esquivo. En los años ’70 hubo un intento serio por levantar el estadio en la comuna de Las Condes.
El club y el gobierno de la Unidad Popular permutaron terrenos del fundo “La Castrina”, en la Granja, con la Cormu (Corporación de Mejoramiento Urbano) para contemplar un estadio en el ex “Fundo San Luis”. Allí se encuentran actualmente el mall Parque Arauco y el Parque Araucano, que eran propiedad de la U en esa época.
Sin embargo, el régimen militar acabó con el proyecto. La institución fue intervenida junto con el club de fútbol y años después ese terreno fue vendido a la municipalidad de Las Condes.
Con la creación de la Corfuch, en 1978, volvió a crecer la ilusión del “estadio mecano” de la mano de inmobiliaria Andrés Bello.
Un proyecto que estuvo cerca de ejecutarse durante la década de los ’80, pero que al final se esfumó, como los anteriores, por problemas económicos.
La Quinta Normal y el complejo “El Sauzal” estaban en carpeta, pero los perfiles de acero no pudieron salir de la aduana en Iquique debido a su alto costo de traslado y la fuerte crisis económica del país. Al final, el estadio José Miguel Carrera, también denominado “Caldera Azul” sólo quedó en un bonito plan.
Campaña de la U en la Copa Sudamericana 2011:
